Desde la Fundación Ushuaia XXI sostienen que cualquiera de las once iniciativas para el tendido del interconectado eléctrico generarán un daño «irreparable» al paisaje fueguino. Piden que la obra, que se construirá con fondos del Fideicomiso Austral, se realice en forma subterránea y no aérea.
En ese sentido, el titular de dicha fundación, Julio Lovece, asegura que «si bien se han llegado a planificar hasta once trazas distintas, desde que se comenzó a evaluar el interconectado eléctrico provincial, estamos convencidos que todas o cualquiera de ellas generará un daño irreparable al paisaje».
«No es positivo pensar que sólo hay que alejarlo de la Ruta Nacional 3, tampoco que no debe pasar por los sitios por los que habitualmente pasan las excursiones convencionales. Ello es restarle posibilidades a futuro de nuevas alternativas de atractivos y, sobre todo, es ignorar que hay prestadores que ofrecen otro tipo de turismo que no se limita al ómnibus», señala.
Para Lovece, el tendido aéreo del interconectado eléctrico provincial «malogra además la posibilidad de alternativas futuras de otros usos de la tierra», entendiendo que «no es difícil pensar que dichas opciones serán mucho más valiosas y fructíferas que el valor material del proyecto, tal como se lo propone en el presente».
«Este tendido de energía se puede hacer en forma subterránea», sugiere el referente de Fundación Ushuaia XXI. De ese modo, pide a la comunidad fueguina que se encare un reclamo conjunto para lograr que el tendido eléctrico se realice en esa modalidad.
«Se pretende justificar el sistema aéreo bajo el argumento de los mayores costos», detalla Lovece, proponiendo así que «abran una mesa de diálogo en la que podamos discutir democráticamente todas las alternativas; echar luz sobre los costos reales del proyecto tal como hoy se propone e ir descontando de los denominados «mayores costos» los perjuicios económicos de la banalización del paisaje; la desvalorización escénica de nuestras excursiones actuales y futuras; el impacto ambiental a nuestros ecosistemas, los costos posteriores de mantenimientos del sistema propuesto, la realización de accesos para la construcción y posterior mantenimiento, el daño a los bosques nativos, fauna y avifauna», enumeró.
Para quienes se oponen al tendido aéreo del interconectado «el daño estético sobre estos paisajes deja abierta la posibilidad a mayores propuestas de intervenciones posteriores».
«Con el mismo argumento que hoy es utilizado sobre sectores que han sido impactados: ya están impactados, sumar más impacto no se notará», ironizó.
Por último, Lovece recordó que el paisaje contempla aspectos fundamentales como el estético, ecológico y cultural. «Resultaría redundante resaltar la estética de nuestros paisajes, propia de una región que no deja de sorprender a miles de visitantes que quizás no esperan encontrar la exuberancia de nuestra naturaleza».
«El interconectado eléctrico construido en forma aérea promete, a futuro, abundante energía para nuestras ciudades, pero también promete la destrucción de los tres aspectos antes mencionados», concluye el documento.
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