Funcionarios y dirigentes gremiales recordaron la lucha que llevó adelante el docente Isauro Arancibia

Con la presencia del ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, se realizó anoche en la ciudad de Monteros el acto para recordar a los dirigentes gremiales asesinados la misma noche del golpe militar del 24 de marzo de 1976. También estuvieron presentes Hugo Yasky, secretario general de la CTA Nacional; Stella Maldonado, secretaria general de CTERA y Oscar Gijena, secretario General de la APT. Además de cientos de dirigentes que llegaron desde la provincia de Buenos Aires, Salta, La Rioja y Jujuy.
Con la presencia de más de 1.500 personas de diferentes puntos de Tucumán y de diferentes provincias se llevó adelante anoche en la escuela José Federico Moreno, con el primer homenaje nacional a Francisco Isauro y Arturo Arancibia, dirigentes docentes que fueron asesinados un 24 de marzo de 1976, por la última dictadura militar.

Para este reconocimiento estuvieron presentes el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, el gobernador de la provincia, José Alperovich, el titular d ela CTA, Hugo Yasky, la de Ctera, Stella Maldonado, el secretario general de la Asociación de Prensa de Tucumán, Oscar Gijena, la hermana menor de los dirigentes Italia Arancibia, el intendente de Monteros, Alberto Olea, el vicegobernador interino, Regino Amado, la ministra de Educación, Silvia Rojkés de Temkim y dirigentes de la CTA y Ctera de las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca.

En sus discursos los funcionarios nacionales, provinciales y dirigentes sindicales reconocieron la trayectoria, el espíritu, el honor como persona y como dirigente ejemplar para los tucumanos y argentinos, que significó Isauro Arancibia.

Rogelio Leonardi, secretario de Derechos Humanos de la CTA recordó una frase del maestro asesinado, “No hay maestro cierto y auténtico, sino trabaja por la liberación de los Pueblos”. El dirigente agregó que en su momento la revolución argentina “vino a destruir la escuela pública, el sistema educativo y allí estuvo la lucha de Isauro y su generación de muchachones que surgimos a la vida política. Era marchar junto a los padres para romper el cerco que se imponía al golpe militar”. Por su parte la ministra de Educación, Silvia Rojkés de Temkim señaló que el homenaje se trataba de un acto emotivo y político, porque los hermanos Arancibia representan a los 30 mil desaparecidos del país, que luchaban por una educación para todos. “Y digo que es política este encuentro porque son las decisiones políticas las que nos llevaban a decir si tenemos más o menos presupuesto en educación. Los argentinos nos merecemos y trabajar por una educación que sea obligatoria y universal para que nadie se lleve nuestros derechos. Por esa línea estamos trabajando con cada uno de los docentes del país”, dijo en su reconocimiento.

En tanto, la secretaria general de la Ctera, Stella Maldonado, expresó que se sentía orgullosa de tener el privilegio de inaugurar la paritaria nacional docente que se venia luchando hace muchos años. “En esta paritaria esta la huella de compañeros como Isauro Arancibia. Nosotros recogimos lo que se sembró en esos momentos. Estamos conmovidos porque se realiza por primera vez un acto de reconocimiento nacional”, remarcó.

También la docente adelantó que se está dando impulso a la causa de derechos humanos por el asesinato a los hermanos Arancibia. “Ya sabemos que los genocidas están condenados por otras causas y lo mismo queremos que sean condenados por el asesinato de Isauro y Arturo. La Ctera se ha constituido como querellante en la causa”, indicó. En este sentido, el titular de la APT, Oscar Gijena, manifestó en su discurso que el homenaje fue pensado con el espíritu de trabajadores y militantes “y si hoy hay funcionarios es porque también fueron militantes”.

“A partir de ahora queda el desafío de organizarnos para poner esta organización de trabajadores no de cara solamente a las patronales y conseguir las reivindicaciones que nuestros compañeros necesitan, sino también poner en función el proyecto nacional”, sostuvo y reconoció el trabajo de la agrupación Campora, Julio Larroque. Gijena entendió que este proyecto nacional que impulsa la presienta cristina Fernández de Kirchner necesita ser mejorado “y queremos ir por más en esta argentina que se debate en dos modelos claramente diferenciado. Luego el hombre de prensa leyó un mensaje que le había enviado el hijo del histórico dirigente sindical de la FOTIA, también asesinado, Atilio Santillán.

El cierre estuvo a cargo del titular de la CTA, Hugo Yasky, quien manifestó que “yo vengo aquí a decirle que Isauro es un ejemplo de lucha que el nos puso de pie y nos enseño que los trabajadores de la educación no tenemos destino, sino vamos unidos a la clase trabajadora”.

“Isauro quería un país que hubiese industrias, donde hubiera trabajo donde se pudiese estar en un mismo acto con los que gobiernan, pero no subordinados a los que gobiernan, porque la clase trabajadora tiene que tener autonomía para defender sus intereses para terminar con los que explotan como lo fue con la dictadura”.

Yasky sostuvo que la CTA es imprescindible para la unidad del campo popular y la clase trabajadora que debe impedir que en nuestro país vuelva a gobernar la derecha en cualquiera de sus versiones.

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