Apenas asumió, el intendente nombró como secretario de Obras, Servicios y Espacios Públicos a Guillermo Pascuero, quien, bajo la responsabilidad de asegurar la Higiene Urbana, debe controlar a la empresa contratada para la recolección de residuos. Lo llamativo es que Pascuero perteneció hasta diciembre a URBASER, la misma empresa que debe controlar.
Claro que en el universo macrista esto no espanta a nadie y el hecho de haber sido ejecutivo de la empresa, más que un descuido parece ser una condición para ocupar el cargo.
Pero si tenemos en cuenta que el contrato de recolección de residuos es el más alto del municipio: (se trata, estimativamente de 216 millones al año, 18 millones por mes, y de 4.5 millones de pesos por semana), y que el funcionamiento del servicio no siempre es el mejor, llama la atención que quien debe informar sobre las fallas y multar a la empresa, sea alguien que hasta un día antes trabajaba en ella.
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