Estará lista para entrar en funciones para fines de julio, pero le produce un adicional con respecto al sistema actual de 1,5 millón de pesos. El municipio no tiene esos fondos y tendrá que salir a gestionarlos.
Abate dijo que estuvieron trabajando con los técnicos en lo que tiene que ver con la estructura de costos del nuevo sistema que comprende cambios profundos porque reemplazará el modelo vigente de recolección y tratamiento de la basura tal como se presta desde hace años en la localidad.
Las primeras estimaciones indican que el nuevo programa con el funcionamiento de la planta de tratamiento demandará por lo menos unos 5 millones de pesos anuales. Hoy la Municipalidad asigna alrededor de 3,5 millones de pesos para costear el servicio. Por eso, el gobierno necesita salir a conseguir 1,5 millón de pesos para cubrir la diferencia.
Abate recordó que se trata de un cambio sustancial a partir de la puesta en funcionamiento de la nueva planta, porque demanda un esquema de separación de residuos en el domicilio, una clasificación diferente para su posterior depósito en los rellenos sanitarios y sostuvo que "hay que comenzar a trabajar en la capacitación y en la organización de los recursos humanos del área".
Nuevo marco normativo
El municipio evalúa la normativa vigente porque el nuevo sistema generará otro marco legal, por eso Abate destacó que "todo esto se tiene que volcar después en un cuadro tarifario del servicio". Hoy el servicio se paga por superficie construida por lote. A modo de ejemplo una casa de 100 metros cuadrados paga unos 30 pesos mensuales por el servicio de recolección y tratamiento de la basura.
Abate recordó que con el nuevo programa "se deja atrás por ejemplo la quema de basura a cielo abierto y se prioriza el cuidado del medio ambiente y el reciclado", y eso "tiene un costo que el Municipio debe afrontar".
Por eso destacó que “lo que se necesita es capacitación y calificación como para brindar el servicio de manera correcta. Estamos procurando una nueva visión del servicio porque hasta ahora es recolección sin clasificación en los domicilios y separación en la planta y enterrarla”, explicó el funcionario.
El nuevo programa es mucho más amplio y, por eso, “hay que redefinir la política de los residuos sólidos urbanos”.
Ayer, el personal de Trecc brindó una capacitación además a algunos alumnos de la localidad en el tema de la clasificación en origen de los residuos.
Aunque Abate no precisó cuándo comenzará a funcionar la nueva planta de tratamiento de los residuos, LA ANGOSTURA DIGITAL pudo saber de fuentes del Municipio que la puesta en marcha está prevista para finales de julio.
Por eso, la necesidad de apurar todos los ajustes para que la primera etapa del programa. Todo eso requiere de una planificación.
La inauguración oficial se realizó el 15 de mayo pasado con la presencia de autoridades provinciales, nacionales y municipales.
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