Al menos cuatro proyectiles de artillería disparados por las fuerzas de Muammar Kaddafi cayeron ayer en territorio tunecino mientras soldados libios y rebeldes se enfrentaban cerca de la frontera entre los dos países, para recuperar los pasos fronterizos con Túnez, en el oeste del país.
El Ejército libio atacó ayer con artillería el paso de Wassin, que desde finales del mes pasado controlan los rebeldes. Al menos 30 granadas de mortero cayeron en la ciudad tunecina de Dahiba, según informó la agencia de noticias estatal de Túnez, Afrique Presse.
El puesto fronterizo de Dahiba-Wassin es vital para el abastecimiento de comida y ayuda humanitaria para los rebeldes, la lucha por el control del paso, que permite a los rebeldes establecer una conexión por carretera entre Túnez y sus bastiones de las Montañas Occidentales, se transformó en uno de los principales objetivos para ambos bandos, según informó la agencia de noticias Europa Press.
Los habitantes de varias ciudades, en el oeste de Libia, reclamaron ayuda ante un posible desabastecimiento de medicinas. En la ciudad de Yefren, las familias comenzaron a racionar los alimentos, informó la agencia DPA.
Más de 30.000 refugiados libios procedentes de las Montañas Occidentales huyeron a Túnez, donde muchos de ellos fueron acogidos por familias tunecinas, mientras que la mayoría se encuentra alojados en los campos de refugiados.
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