Fuerza Khadafy el repliegue rebelde

El régimen lanzó una ofensiva total para recuperar el Este; tras haber perdido Zawiya, los insurgentes debieron retirarse de Ras Lanuf
RAS LANUF, Libia.- La embestida de las tropas de Muammar Khadafy por tierra, mar y aire obligó ayer a los rebeldes libios a replegarse y abandonar el puerto petrolero de Ras Lanuf, en el este del país, una posición estratégica que habían defendido con uñas y dientes durante varios días. Para el régimen libio, se trata de una ofensiva final "para la liberación del país", tal como expresó Saif al-Islam, hijo y vocero del dictador. Mientras tanto, la OTAN insistió en que sólo intervendría en Libia por mandato expreso de la ONU.

La pérdida de Ras Lanuf, a unos 350 kilómetros de Benghazi, es el mayor revés sufrido hasta ahora por la coalición revolucionaria. Aunque un día antes ya había caído la ciudad de Zawiya, en el Oeste, el repliegue en el frente este, desde el que los rebeldes pretendían avanzar hacia Trípoli por la costa, puso de relieve la falta de preparación, coordinación y equipamiento de los insurgentes y, al mismo tiempo, la capacidad destructora del ejército de Khadafy.

Los rebeldes en fuga señalaron que las fuerzas gubernamentales lanzaron un ataque coordinado desde el oeste y el sur de Ras Lanuf con bombardeos aéreos y una lluvia de cohetes y fuego de artillería pesada. Pertrechados principalmente con armas ligeras, los milicianos no pudieron hacer nada para frenar el ataque. Sólo replegarse hacia la ciudad de Brega, otro puerto petrolero importante que ayer sufrió por lo menos dos bombardeos aéreos.

Aunque sin cifras oficiales, las bajas de los rebeldes pueden contarse por decenas en las refriegas de los últimos días, según las estimaciones de la Cruz Roja Internacional. Un comandante revolucionario afirmó que todos sus hombres habían muerto durante los ataques de las fuerzas de Khadafy, y que recibieron fuego también desde patrulleras navales artilladas. "Son batallas duras; estamos peleando contra cuatro batallones equipados con aviones, tanques, misiles? de todo", dijo Akram al-Zwei, miembro de la coalición revolucionaria.

"Necesitamos ayuda de la comunidad internacional, pero sólo escuchamos promesas; no están haciendo nada", se lamentó Alí al-Zuaiee, un rebelde. Según fuentes del hospital de Brega, en el ataque de ayer hubo por lo menos cuatro muertos, 35 heridos y 65 desaparecidos. El hospital de Ras Lanuf recibió impactos de artillería y de bombardeos, mientras los milicianos evacuaban a los pacientes para trasladarlos a Brega.

Para el régimen, la recuperación de Ras Lanuf se enmarca dentro de una ofensiva contra los rebeldes en varios frentes. Tras varios días de asedio, el gobierno asegura que tiene bajo control Zawiya, enclave petrolero próximo a la capital.

Khadafy recupera terreno a medida que los rebeldes ganan apoyo mundial; en Túnez ya hay miles de refugiados bengalíes que huyen de Libia por la profunda crisis - Foto: EFE

Miles de refugiados hacen cola para recibir alimentos en el campo de refugiados de Chucha, junto a la frontera de Ras El Jedir - Foto: EFE

Un rebelde sostiene la anterior bandera libia (rojo, negro y verde) en Ras Lanuf, Libia - Foto: EFE

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El avance militar sobre el terreno alentó el optimismo del régimen, que ya habla de ofensiva a gran escala contra los rebeldes. En declaraciones a la agencia Reuters, Saif al-Islam dijo exultante: "Este es el momento de la liberación". Y agregó: "Quienes quieran apoyar a la milicia, que lo hagan, pero les advierto que van a perder".

Con su habitual tono desafiante, el "heredero" volvió a arremeter contra Occidente. "Nosotros no tenemos miedo ni a la flota estadounidense ni a la OTAN; nunca nos rendiremos. Libia no es un juego de niños. No somos Mickey Mouse", declaró.

Si Khadafy parecía acorralado al comienzo de la rebelión, hace tres semanas, ahora el nerviosismo se ha trasladado a Benghazi, bastión opositor donde tiene su sede el Consejo Nacional, gobierno provisional encabezado por el ex ministro de Justicia Abdel Khalil.

Tras la desbandada de sus milicias en Ras Lanuf, los líderes opositores volvieron a implorar ayuda internacional. "Hemos pedido medidas para proteger al pueblo libio. Creemos que la ONU lo puede hacer", dijo Abdel Hafiz Ghoga, vocero del Consejo Nacional, en referencia a la petición para que Occidente establezca una zona de exclusión aérea sobre Libia con el fin de evitar los bombardeos de Khadafy sobre las posiciones rebeldes y sobre la población civil.

Pero la comunidad internacional no parece dispuesta, por el momento, a una intervención militar en Libia. Ayer, tras una reunión de los ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas, el secretario general de la organización, el danés Anders Fogh Rasmussen, dijo que los aliados no consideran ninguna intervención que no esté sustentada en una resolución de Naciones Unidas. Por el momento, la Alianza Atlántica se ha limitado a reforzar su presencia en el Mediterráneo para garantizar el embargo de armas a Libia y prestar ayuda humanitaria en la zona.

Las potencias occidentales todavía no han logrado hilvanar un discurso unificado sobre la crisis libia. Mientras Francia es partidaria de operaciones militares "puntuales" y ya reconoció al gobierno de Benghazi (ver Pág. 3), no hay unanimidad en el seno de la UE sobre un reconocimiento oficial de la oposición como representante legítimo de Libia.

Por su parte, Estados Unidos suspendió ayer sus vínculos diplomáticos con Trípoli y anunció que enviará equipos de ayuda humanitaria.

Agencias AP, AFP, DPA y Reuters

LOS TESTIMONIOS

"Me tiraron al suelo a culatazos. Yo estaba arrodillado y los oí disparar; fue una ejecución falsa". Feras Killani. Periodista palestino de la BBC

"La mayoría [de los prisioneros] estaban encapuchados y esposados. Todos tenían costillas rotas y gritaban". Goktay Koraltan. Periodista turco de la BBC

"Me acercaron un arma a la nuca y apretaron el gatillo; oí las balas pasar muy cerca". Chris Cobb-Smith. Periodista británico de la BBC

MAS DE 250.000 PERSONAS HUYERON

* NUEVA YORK (AFP).- Más de 250.000 personas huyeron de Libia hacia países vecinos desde el comienzo de la revuelta contra Muammar Khadafy a mediados de febrero, reveló ayer un vocero de la coordinación humanitaria de Naciones Unidas. Unas 137.000 personas abandonaron el país por la frontera de Túnez, 107.000 lo hicieron por Egipto, mientras que 5500 personas se trasladaron a Argelia y algo más de 2000 buscaron refugio en Níger, según las estimaciones de la ONU. La comunidad internacional está preparando nuevas medidas para enfrentar la crisis humanitaria que sufre el país magrebí desde hace tres semanas.

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