Los productores frutícolas decidieron que su recurrente y semi-permanente protesta no pase inadvertida en esta ocasión. El nivel de enojo con las autoridades nacionales resultó llamativo este jueves, y el plan era mantener los tractores en las rutas hasta el viernes.
La consecuencia de la decisión, anunciada tras la asamblea realizada en el Automóvil Club de Cipolletti en la mañana de este jueves, afectará fundamentalmente el intenso tránsito entre esa ciudad rionegrina y Neuquén, pues la zona de los puentes es una de las elegidas para manifestar sobre la traza de la ruta 22.
La protesta frutícola se instala así como un factor poderoso en la coyuntura electoral rionegrina. De alguna manera, profundiza la división entre los dos sectores que polarizan la intención de voto: el actual oficialismo, que se ha separado del gobierno nacional, liderado por el gobernador Alberto Weretilneck; y la oposición, centralizada en el Frente para la Victoria y su candidato, el senador Miguel Pichetto.
Es indisimulable que Weretilneck intenta capitalizar la protesta, mientras que Pichetto busca en todo caso neutralizar su efecto. El senador oficialista ha buscado estrechar los lazos con el sector productivo, e incluso propone, por ejemplo, el fin de las retenciones a las exportaciones del sector, algo que el gobierno nacional mantiene por ahora.


Comentá la nota