Una intensa y discutida reunión protagonizaron los chacareros de las zonas de chacras cercanas a Gaiman –Bryn Gwyn, Villa Inés y Treorky entre otras- con funcionarios de la Secretaría de Seguridad y Justicia de la provincia, Corfo y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca del Chubut.
Apenas media hora de comenzada la reunión, uno de los productores recibe una llamada telefónica y desde su silla le dice al auditorio y al secretario de Seguridad que lo llamó en ese momento su vecino al que le acababan de robar en su chacra. “Si están todos acá, como no te van a robar”, le decía a su interlocutor al teléfono.
Esa fue una sola de las tantas anécdotas que dejaron en los productores más disconformidad que tranquilidad, ya que entre los compromisos del gobierno solo quedó claro que van a comprar tres nuevas camionetas a nombre de Corfo, en las que un policía y un civil van a patrullar las chacras para tratar de evitar los robos.
Las camionetas serían destinadas a crear una “policía rural” que actúe directamente sobre esos sectores, por fuera del área de Abigeato que según confesaron los participantes del encuentro, tiene jurisdicción hasta Paso de Indios, con un par de vehículos y algunos cuantos caballos.
En el encuentro se encontraban el ministro Pedro Zudaire y sus subsecretarios; el secretario de Seguridad y Justicia, José Glinski; el Jefe de la Policía de la provincia, Comisario Luis Butazzi; el secretario de Seguridad de la Policía, el intendente de Gaiman, Gabriel Restucha acompañado por el secretario de gobierno; concejales de todos los bloques del Concejo Deliberante de Gaiman; Ernesto Siguero y otros funcionarios de Corfo, y el titular de la comisaría de Gaiman, Comisario Eladio Cheuquehuala.
En el diálogo con los productores Glinski comprometió que las camionetas tendrán teléfonos celulares que serán puestos en conocimiento de todos los chacareros para que si ven algún auto sospechoso puedan llamar y tener respuesta enseguida. Las mismas estarían ya en la calle entre 30 y 60 días. Sin embargo los productores descreen de la medida ya que el año pasado cuando el reclamo llegó hasta las autoridades, la solución fue destinar una camioneta a la comisaría de Gaiman, que a pesar de su abultado costo, no sumó más de lo que hubieran sumado dos o tres autos que se podrían haber comprado por el mismo valor.
El dato no es menor ya que otra de las sensaciones que tienen los productores es que “el pueblo creció, pero la policía de Gaiman no acompañó ese crecimiento” y señalaron entonces que hace diez años la comisaría tenía dos móviles y una moto y hoy sigue teniendo el mismo parque automotor y tan solo dos efectivos más por turno que el año pasado, totalizando cinco efectivos por turno para todo el ejido que abarca miles de hectáreas de chacras, campos y rutas.
Sin intermediarios
Glinski les ofreció a los productores que se organicen “para controlarnos” y así poder constatar que las promesas realizadas se van a cumplir y mantener. “Somos honestos” dijo el funcionario al justificar este pedido, que los productores criticaron y no aceptaron demasiado.
El reclamo mayor se centró en que por lo que conoce la policía y los mismos chacareros, serían prácticamente los mismos personajes los que se “ocupan” de hacer la inteligencia y de robar animales en las chacras y si en algún momento los apresan, vuelven a salir.
Ante este planteo, el funcionario de Seguridad indicó sin dudarlo que “no vamos a ser intermediarios entre los reclamos de la gente y la Justicia” y todos los funcionarios presentes recordaron las críticas que hasta el propio gobernador ha vertido para con los jueces y el sistema garantista que se aplica a rajatablas. “Si quieren ir a la Justicia, vayan”, indicó el secretario entonces, para ratificar que “esta reunión es nuestra, si quieren reunirse con los jueces lo pueden hacer”.
Más controles
El reclamo de los productores pasa por la necesidad de contar con cámaras de seguridad en los puentes –que unen el Valle entre Trelew y Gaiman- y los ingresos por rutas como la 25 y la ruta de chacras de Treorky. Por ahora la secretaría de Seguridad sumaría “casillas”, a modo de puestos fijos que con horarios antes estipulados hagan controles a los vehículos sospechosos que van y vienen de una localidad a otra.
La queja de los productores no se hizo esperar ya que aseguran estar cansados de que en los controles de ruta “nos piden carnet, que usemos el cinturón, todos los papeles de las camionetas, cuando vamos de una chacra a otra todos los días a regar o a mover los animales de un cuadro a otro. Mientras los ladrones pasan con los terneros y no los paran”.
Los productores rescataron la actuación del comisario del pueblo y de la policía, pero criticaron la cúpula policial.
El asfalto trajo más que comodidades
Para el titular de la Policía de la provincia del Chubut, Comisario Luis Butazzi, el reclamo de los productores “es válido para seguir mejorando”. En diálogo con El Diario explicó que “me parece un reclamo legítimo, necesario en comunidades que van creciendo y se van desarrollando”.
Por ejemplo “acá yo recordaba que cuando estuve en la comisaría de Gaiman muchas de las rutas no estaban asfaltadas. El acceso a las chacras era más problemático en invierno y hoy todas las rutas están asfaltadas y es mucho más rápido transitar, y esto trajo muchos beneficios y también muchos problemas”.
Aclaró que “estas cosas hay que analizarlas porque los chacareros damnificados reclaman pero por otro lado es positivo que en la reunión hayan participado otras áreas como Corfo y el Ministerio de Agricultura, que permite ir planificando en conjunto, a pesar que los productores sabemos necesitan una solución inmediata”.
Por otro lado dijo “es cierto que la policía montada resulta insuficiente porque tiene que transitar grandes distancias porque si bien dependen de la Unidad Regional de Trelew, tienen jurisdicción en los campos hasta Camarones, en el Valle, hasta el Dique Ameghino, Las Plumas y Paso de Indios tiene jurisdicción esta policía montada. Esto nos trae dolores de cabeza porque cuando se necesita el servicio no llega a tiempo”.
Sobre el planteo de los productores acerca de que estaban las escuchas sobre los robos del año pasado, que quedaron dentro de una causa federal de estupefacientes, explicó que “había una investigación de abigeato y se desprende de esa investigación la causa de estupefacientes que tiene el Juzgado Federal”.
Confirmó que “tengo entendido que sí, muchos de los detenidos de esa causa ya se encuentran en libertad y eso es uno de los tantos reclamos que hacen los chacareros porque ven intervino la justicia, y aun así ven que no recibieron castigo y están deambulando como si nada, esto genera un reclamo y la gente quiere una respuesta”.
“Si no se invierte en seguridad, se pagará con una vida”
Uno de los productores que el año pasado ha sufrido numerosos robos, Alfredo Coria, relató en primera persona la bronca que los productores expresaron en el encuentro con las autoridades provinciales.
En diálogo con El Diario explicó que “estamos un año después de los reclamos anteriores con la misma problemática y con las mismas pocas expectativas de que no creemos que se solucione algo con estas reuniones que son similares a las del año pasado”.
De lo que se comprometió el año pasado “solo se cumplió con la instalación de las cámaras de seguridad en el pueblo. En el área rural no se hizo nada, incorporaron a la gente de abigeato un tiempo y después los sacaron de los rondines”.
En ese marco destacó que “se habían pedido puestos de abigeato en cada puente y cada acceso, porque todos sabemos que la carne que roban acá se la llevan y la venden en Trelew. Los accesos no están cubiertos, así que estamos en la misma de antes”.
“Yo no sé qué costo tiene esto, pero creo que no debería medirse el costo de la seguridad porque algún día se va a pagar con una vida de algún chacarero o incluso de algún delincuente”, aseguró y criticó que “se gasta tanta plata en tantas otras cosas y se derrocha y no se invierte en seguridad”.
Destacó que “la comisaría de Gaiman tiene un policía más por turno que el año pasado, y con los mismos móviles. Es un policía por cada mil habitantes, tenemos 8 mil habitantes y deberían ser 8 por turno, no alcanza para nada lo que hay”.
Sobre el valor de los animales y su peso dijo Coria que “un ternero pesa vivo entre 300 y 400 kilos y le sacan las vísceras y se llevan la carne. Flaco un ternero en pie criarlo vale 5 mil pesos y gordo 8 mil pesos, si se roban ocho terneros el productor perdió 48 mil pesos”.
El miedo se instala en el Valle
A los robos de ganados, de los cuales dieron cuenta en la reunión los productores, se sumaron en las últimas semanas violentos robos sobre todo en la zona de Treorky, más cercana a Trelew y más accesible, en las viviendas de las chacras. En esa zona precisamente en una de las viviendas asaltadas los delincuentes picanearon al hijo de un productor de la comunidad boliviana. Le reclamaban un dinero que no tenía, presumiblemente para comprar un vehículo.
A este se suman los robos de ganados que dan cuenta que se llevaron 6 terneros de una chacra en Bryn Crwn en Junio y a los tres días en una chacra cercana robaron otros 6 más que se los llevaron a la ruta arreándolos.
El último tuvo lugar en una chacra de Drofa Dulog, cercana a un existente puesto policial, de donde lograron llevarse solo un ternero carneado, presumiblemente por falta de espacio en el vehículo utilizado.
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