Tras realizar un paro total de la flota, alrededor de 200 choferes de taxis y remises concurrieron ayer a la sala San Martín del municipio local para entregar formalmente un petitorio al intendente Luís Ampuero donde solicitan una urgente rebaja de la tarifaria para la actividad.
El trabajador recalcó que los incrementos que se imponen a partir de este año son muy altos para una actividad que esta deprimida. “Hoy no hay un solo peso en el pueblo y sin embargo la habilitación anual que era de 53 pesos se fue a 500 pesos, el registro de conductor que valía 160 se fue a 300 pesos, y es algo que ya no lo podemos sostener, además vemos que lo que nos cobran en impuestos no se traduce en beneficios porque las calles de la ciudad son un desastre con pozos por todos lados”, se quejó.
Cuarto intermedio
Finalmente, luego de una hora de espera hizo su arribo al lugar el intendente Luis Ampuero quien tras escuchar el reclamo de los trabajadores suspendió momentáneamente la desinfección vehicular y se comprometió a analizar con el secretario de Coordinación General Oscar Raín los reclamos para buscar una solución a la flota que amenaza con paralizar el servicio.

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