Ayer reclamaron que se refinancie la deuda de la firma con el municipio y que se firme el contrato a 10 años. La Municipalidad exige plan de capitalización a la empresa.
Los choferes de la empresa de transporte urbano Ciudad de Córdoba, desde el lunes, amenazaron reiteradamente con un paro que finalmente ayer no realizaron.
La amenaza no estaba destinada a la empresa –que había logrado reunir los fondos para el pago del sueldo de junio y el medio aguinaldo– sino a la Municipalidad de Córdoba: los delegados exigen que el intendente Ramón Mestre firme contrato por 10 años con la empresa o, en su defecto, acepte que los empleados de Ciudad de Córdoba se hagan cargo de la firma.
Entre las alternativas planteadas ayer ante el Ejecutivo municipal, los delegados de Ciudad de Córdoba también pidieron que el municipio otorgue subsidios de manera permanente a la empresa y que refinancie en cuotas los 24 millones de pesos del Fondo de Transporte que la firma debe restituir en lo inmediato. Esa última fue la única opción que los funcionarios aceptaron parcialmente: les dijeron a los delegados que si la empresa presentaba un plan de pagos en cuotas sería analizado.
Los representantes de los choferes –sin acompañamiento de la conducción de la UTA– fueron recibidos ayer por el secretario General del municipio, Alberto Giménez, el secretario de Gobierno, Javier Bee Sellares y el subsecretario de Transporte, Julio Waisman. “La Municipalidad de Córdoba viene haciendo un gran esfuerzo desde hace tiempo para que Ciudad de Córdoba siga como prestadora del servicio de transporte. Eso no será posible si la empresa no presenta un programa de capitalización y de inversión realista”, indicó uno de esos funcionarios.
Además de un plan de incorporación de capital, el municipio reclama que la propuesta prevea rentabilidad económico-financiera y que la empresa demuestre capacidad de repago para refinanciarle los 24 millones de pesos que debe Ciudad de Córdoba.
Desde el municipio recalcaron que los choferes actúan en acuerdo con los propietarios de Ciudad de Córdoba, y recalcaron que sea cual fuera la decisión oficial sobre el futuro de la concesión precaria que hoy tiene esa prestataria del transporte, está garantizada la continuidad de todos los choferes.
“La UTA tomó todos los recaudos al momento de la licitación, y hoy todos los trabajadores del sistema cuentan con plenas garantías laborales”, insistieron desde el Ejecutivo. Y aseguraron que la decisión sobre la continuidad o no de Ciudad de Córdoba se tomará en base a parámetros técnicos y no a la presión que ejerza un sector de los choferes de esa firma.
Ayer, pese a que la amenaza de paro era de Ciudad de Córdoba, terminaron parando las líneas 11 y 15 de Coniferal por dos horas. Fue por diferencias en la liquidación de sueldos.

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