Con un fuerte guiño a la juventud, Cristina pidió luchar por “una segunda independencia”

Con un fuerte guiño a la juventud, Cristina pidió luchar por “una segunda independencia”
En su discurso en torno a la conmemoración del 195 aniversario de emancipación nacional, la presidente Cristina Fernández bregó por construir una economía que permita la autodeterminación del país. La alocución tuvo como destinatarios principales a los jóvenes militantes. Recuerdos y emoción para Néstor Kirchner.
Ante un gran marco a pedir de boca por todo aquel funcionario que desee exponer los logros de su gestión en materia política y económica, donde lo que sobresalgan sean los vítores y cánticos en apoyo a la revalidación de un modelo de país, considerado como la instauración de un nuevo paradigma, así fue el escenario con el que se congratuló ayer a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su visita a la provincia.

Como punto culmine de las conmemoraciones oficiales por el 195 Aniversario de la Declaración de la Independencia, el discurso de la Mandataria (ante las instalaciones de un Hipódromo que desbordó de militantes), se asentó en destacar la necesidad de imitar y concretar los valores y "voluntad de cambio" de aquellos patriotas de 1816 que posibilitaron el renacer de la nación, ya que "que combatieron a sangre para lograr la liberación".

Además, a lo largo de su alocución, en la que no faltaron los quiebres emocionales, brindó un reconocimiento muy especial a uno de los sectores sobre los que se asentó la fortaleza dirigencial en esta nueva época del llamado "cristinismo": como son los espacios dados por la juventud.

Su esposo en el recuerdo

Bajo estos lineamientos, Cristina recordó que en su primer discurso como Jefa de Estado, había afirmado que los argentinos "teníamos que ir por la segunda independencia. Esa que significa la construcción de una economía que permita tener autodeterminación, y que las decisiones de un país se tomen en ese país y en los ámbitos en que los hombres y mujeres han sido votados en elecciones libres", sostuvo.

A su vez, ya como una constante en cada una de las manifestaciones públicas que lleva a cabo (más aún al tratarse de un acontecimiento que sea emitido por la cadena nacional), la presidenta no pudo dejar de mencionar a su fallecido esposo, Néstor Kirchner, lo que le valió señales de cierta sollosidad en sus facciones.

De este modo, resaltó la figura del ex presidente al indicar que él "se animó frente a lo que parecía imposible, como tener una política económica de industrialización y recuperar a la educación como elemento igualador de la sociedad".

En ese marco, resaltó que Kirchner "se animó a reconstruir una economía devastada" cuando, dijo, "otros decían que era imposible hacerlo a plantar la bandera de rebeldía ante poderes del establishment", lo que motivó una de las primeras ovaciones por parte de la mayoría de los asistentes, entre publico y funcionariado, cuya asistencia prácticamente fue perfecta.

Vinculado con la batería de medidas de índole populista que aplicó la administración kirchnesrita a lo largo de estos casi ocho años de gestión, la Presidenta dijo que no pretendía ser protagonista, sino crear políticas de Estado para ser "sólo un instrumento para que los cambios se institucionalicen y no depender del humor de tal o cual gobernante".

Además, ponderó "la voluntad de millones de jóvenes que se incorporan a la política", y consideró que "algunos que no entienden ni nunca entenderán y se asustan, quieren comparar este maravilloso proceso de la juventud con otros". Momento oportuno para que estalle en algarabía todo un sector que ocupaba un lugar privilegiado frente al escenario, donde se ubicaron los nuevos mimados de la política oficial, como ser los militantes que forman parte de la agrupación La Cámpora como también la JP Descamisados y la Juventud Justicialista Libertaria.

"Yo fui una joven que me incorporé a la política en la lucha contra la dictadura, otros en los `80 por la ilusión de un proceso democrático, y acá se incorporan después de ocho años de gestión para defender un proyecto de Nación que fue revalidado en las urnas", comparó Cristina las distintas etapas por las que atravesó el proceso de consolidación histórica de esta franja etaria.

Concatenado a ello, la Mandataria estimó que esos jóvenes "no vienen con las manos cargadas de piedras, sino con las cabezas llenas de sueños. Cómo no estar orgullosa de ver a los jóvenes de vuelta cantar el himno con orgullo y alegría. Cómo no estar orgullosa de ver cómo miles y miles se incorporan a su primer trabajo, de ver a nuestros alumnos secundarios con sus computadoras que llevan a sus casas y que sus padres tengan también lo que no pudieron darle", añadió.

Internas confirmadas

En el proseguir de su alocución, Fernández de Kirchner tampoco olvidó remarcar la pugna que ha llevado adelante con núcleos de poder, situación que le posibilitó criticar la ambición desmedida de "las corporaciones que pretenden comerse toda la torta, cuando lo único que hacen es indigestarse", y advirtió: "en la lucha por la justicia jamás vamos a entregar nuestras convicciones".

A su vez, recordó que en 2009 lanzó la convocatoria "al diálogo con todos para encarar la reforma política", y reivindicó la realización, el próximo 14 de agosto, de las internas abiertas simultáneas a nivel nacional. Justo en el momento cuando arreciaban los rumores sobre que el Gobierno nacional analizaba la posibilidad de suspender estos comicios ante la incertidumbre de que los resultados que arrojen los mismos no se correspondan con el operativo mediático y encuestológico que denota un cómodo triunfo del oficialismo para las elecciones de octubre próximo.

"Es un ejercicio de democracia interna y participación popular. No importa a quiénes elijan, no importa para quién sea su voto, lo importante es que este 14 de agosto vayan a poner su presencia, porque de ahora en más no deciden más las burocracias políticas sino que ahora deciden los argentinos", recalcó.

"El próximo 14 de agosto los argentinos van a poder votar a los candidatos de los partidos políticos que mas les gusten en un ejercicio de democracia interna y participación popular", remarcó.

Vale resaltar que estas primarias prácticamente perdieron su razón de ser, pues la mayoría de los partidos políticos ya desiganron a dedo cuáles serán sus representantes en los actos comiciales.

Finalmente, cerró su presentación haciendo referencia nuevamente a su marido. "Vuelvo a él, el hombre con más voluntad, capaz de entregar su propia salud. Estoy orgullosa de haber sido su compañera durante más de 35 años, y en este 9 de Julio, donde recordamos a nuestros patriotas, pido que hagamos un homenaje a todos los argentinos. Es necesario mantenernos unidos, allí está la fortaleza".

Enarboló su discurso aludiendo: "Argentinos, tenemos Patria. Celebrémoslo".

Mensaje repetido en busca de votos que reafirmen la gestión

Quien antecedió en el uso de la palabra a Cristina, fue el gobernador José Alperovich quien enumeró datos estadísticos sobre el crecimiento de la provincia y agradeció el acompañamiento de la Nación.

Fue una mezcla entre el discurso que, en ese mismo escenario, había emitido en 2007, instando a los tucumanos a "llenar las urnas con votos de buena memoria" para que Cristina llegue al poder, y el que emitió en la última apertura del período de sesiones de la Legislatura tucumana, donde enumeró los más recientes logros de su gestión. En resumen, ese fue el mensaje, que sonó remanido, con el cual el administrador de la cosa pública local se dirigió ayer a la multitud que copó el hipódromo de Tucumán. Discurso que tuvo un tinte netamente electoralista, carente casi por completo de sentimiento patrio.

A continuación, el Primer mandatario tucumano, dirigiéndose a Cristina, dijo que "Tucumán y el país la necesitan" y dijo que la Presidenta, "tras ser elegida por el voto de la mayoría de los argentinos en octubre de 2007, ha dado sobradas muestras de que está en condiciones de llevar adelante el mandato histórico de independencia justicia que atraviesa nuestra historia".

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