Los ediles remarcaron que detrás de la queja de Fein se oculta la idea de ir por otro aumento de la tasa general de inmuebles. Los concejales dijeron que la intendenta "miente" al decir que tiene menos recursos en el Presupuesto aprobado en diciembre.
En esta línea, los bloques opositores remarcaron que la estrategia del socialismo será "cargar nuevamente sobre los bolsillos de los rosarinos", y advirtieron: "Seremos implacables en controlar que se hagan todas las obras proyectadas".
"Haremos menos de lo planificado, como en la economía del hogar", había advertido la intendenta Fein al poner en evidencia la dificultad que las finanzas locales tienen para llevar adelante el plan de obras públicas con los gastos autorizados por el Concejo Municipal.
Su secretaria de Hacienda, Verónica Irízar, le había puesto números a este cuello de botella: "200 millones de pesos menos, lo que deja el presupuesto en 4.700 millones de pesos". Y el titular de Obras Públicas, Omar Saab, reconoció una probable reprogramación en la ejecución de proyectos emblemáticos como la pavimentación de 72 cuadras en Uriburu y La Guardia o el apuntalamiento en el viaducto Avellaneda.
Es más, Irízar brindó ayer más precisiones entre lo que ingresará con el aumento de la TGI en un 19,5 por ciento promedio y los gastos de higiene urbana: "Alcanza para cubrir el 77 por ciento de los servicios", dijo la funcionaria a La Capital.
El panorama financiero fue interpretado por el Concejo Municipal como un pase de factura a lo aprobado el 23 de diciembre pasado, que dista del revalúo fiscal programado para un plazo de tres años, con impactos variables según el radio de la ciudad.
"No hay que mentirle a los rosarinos", indicó el integrante de la bancada kirchnerista, Roberto Sukerman, y destacó que la incidencia de la TGI en los recursos globales "representa una cifra mínima y apenas supera el 10 por ciento. La Intendencia debe solicitar financiamiento a provincia y Nación y no subestimar la coparticipación. El nudo acá es que no tuvieron el aumento escalonado de la TGI hasta 2016".
Carta. Desde el bloque del PPS, Héctor Cavallero adelantó que hoy le mandará una carta a Mónica Fein, de la cual LaCapital resume algunos conceptos.
En la misiva, el ex intendente expresa: "Lamento profundamente estas declaraciones (por los dichos de Fein), porque revelan una falta de conocimiento integral del Presupuesto Municipal, de la constitución del Fondo Municipal de Obras Públicas y de las partidas presupuestarias del mismo para financiar las distintas obras".
Tras brindar un detalle pormenorizado del Fondo Municipal de Obras Públicas, Cavallero consideró que Fein "bajo ningún concepto puede modificar el cronograma de realización de las obras públicas contempladas en el presupuesto. No vamos a admitir que se reajusten partidas con el objeto de disminuir el ritmo de las mismas".
Tras insistir con que el municipio cuenta con fondos suficientes, el ex intendente confesó "no poder admitir declaraciones totalmente infundadas para justificar y destinar dineros a cubrir el abultado déficit económico y financiero".
Desde el PRO, Rodrigo López Molina tildó al presupuesto como "de utilería, producto de una cuestión política". Su bloque le dio la espalda a lo aprobado para 2014 y recordó: "Advertíamos en su momento un nivel de deuda muy alto y una obra pública muy baja, y seguramente cuando cierren las paritarias con los municipales se va a insistir con un retoque a la TGI", indicó y consideró que "gran parte de la obra pública la hace el privado con los convenios urbanísticos".
Categórico, el concejal radical Jorge Boasso disparó: "Están subestimando recursos. No son 4.700 millones sino unos 5.300 millones, porque tendrán un 20 por ciento más, que será el colchón para manejarlo arbitrariamente y subejecutar fondos específicos. Hay que tener buena administración".
El edil consideró que la advertencia de la intendenta de reasignar recursos a la obra pública "es un apriete para un nuevo aumento de tasas en un año en el que habrá más coparticipación provincial, porque la provincia tuvo un 33 por ciento más de recursos que lo proyectado el año pasado".
Por su parte, el reutemista y aliado al macrismo, Diego Giuliano, consideró que estos anuncios "son una tendencia crónica de la administración Fein, con una total ausencia de la obra pública y un aumento de los gastos corrientes, muchos de ellos superfluos. Ahora abren el paraguas de un presupuesto conservador y deficitario, con cero en seguridad", lanzó.





Comentá la nota