Fuerte crecimiento del empleo público

En la Provincia, de cada 100 trabajadores, 17 son empleados públicos. En La Plata, más del 40% de los asalariados se desempeñan en el Estado. Falta de mano de obra calificada
El Gobierno nacional se especializa en intentar tapar el sol con la mano. Así es como, incentivando la generación de empleo en el sector público, por lo general en condiciones laborales precarias, se intenta paliar un problema estructural que padece el sector productivo ante la imposibilidad de generar fuentes de trabajo genuinas. La estrategia oficial pasa, en definitiva, por negar y esconder el flagelo del desempleo.

Los números hablan por sí solos. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), que con mano de hierro controla el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, los puestos de trabajo en el sector privado presentan una variación positiva de 4,4% durante el último año, mientras que en el sector estatal el crecimiento fue muy superior: 7,3%, pasando así de 1.302.764 empleados que se desempeñaban en el Estado en 2009 (Nación, Provincia, municipios, organismos descentralizados, etc.) a 1.398.469 en el primer trimestre de este año.

Este proceso, a nivel nacional, se canalizó a través de mecanismos clientelares como la creación de cooperativas de trabajo con beneficiarios de planes sociales, la formación de empresas estatales (como Aerolíneas Argentinas) y el traspaso del personal de las AFJP a la AFIP y a la Anses.

La Provincia no es ajena a esta problemática, dado que una de las principales fuentes de trabajo es, precisamente, el Estado. Así es como, según la Encuesta Anual de Hogares Urbanos del INDEC, de cada 100 puestos de trabajo, 17,4 corresponden al sector público.

La Plata, desde hace décadas, al ser la capital de la provincia de Buenos Aires, se caracteriza por ser una ciudad administrativa. Pero la tendencia se profundizó en los últimos años de forma muy marcada, al punto que, según el mencionado estudio del INDEC, el 40,3% de los asalariados de la región (incluidas La Plata, Ensenada y Berisso) trabaja para el Estado.

“El Estado, en nuestro país, está tendiendo a suplir la baja empleabilidad del sector privado, aumentando significativamente el plantel de agentes públicos. El problema no pasa tanto por el número de trabajadores estatales, sino más bien por el hecho de que el incremento de la plantilla de personal no está acompañado por más y mejores servicios para los contribuyentes”, afirmó a Hoy el economista Jorge Colina, del Instituto del Desarrollo Social Argentino (Idesa).

Colina agregó que la escasa generación de puestos trabajo del sector productivo se debe, entre otras cuestiones, “a la pesada carga impositiva que tienen los empleadores a la hora de generar un puesto de trabajo genuino. Así es como pagarle en blanco a un empleado con escasa o nula calificación sale lo mismo que pagar los servicios de un profesional, ante la magnitud de lo que se paga en concepto de impuestos laborales”.

“A esto se da un problema muy serio, que es la falta de obra calificada en la Argentina: uno de cada tres jóvenes abandona o no termina el secundario en tiempo y forma. Y se calcula que aproximadamente el 50% de la mano de obra es de muy baja calificación, y por eso, muchas personas no tienen otra alternativa que ser empleados del Estado”, agregó Colina.

Actualmente en La Plata, según el INDEC, el 4,4% de los asalariados tiene la primaria incompleta, 13,5% sólo la primaria completa y 15,5% el secundario incompleto. Es decir, 33,9% de los asalariados no reúnen los requisitos de formación básicos que requiere, por ejemplo, trabajar en cualquier comercio de la ciudad.

El problema tiende a agravarse ante la inacción y el desinterés del Gobierno nacional, que hizo del clientelismo una de sus principales formas de hacer política.

“Hace falta un modelo de desarrollo productivo”

“La Argentina, en números de la macroeconomía, está creciendo, pero lo está haciendo sin ingreso de personal en el sistema productivo. Por ello, es necesario discutir las causas, y tener en cuenta que hasta el propio Ministerio de Desarrollo Social de la Nación reconoció que creó un millón de puestos de trabajo con beneficiarios de planes sociales, que son aglutinados en cooperativas y desempeñan sus tareas en condiciones precarias”, le dijo a Hoy el titular de la Unión Industrial del Gran La Plata, Francisco Gliemmo.

El dirigente industrial afirmó que esta situación se debe a que “no hay un modelo de desarrollo productivo planificado, que sea una política de Estado a 20 o 30 años, y que sea independiente del gobierno de turno. Existe una falta de previsibilidad total y, en épocas de elecciones, además, los gobiernos suelen incentivar aún más el empleo público”.

Comentá la nota