La ausencia de subsidios al transporte terrestre y las tarifas aéreas al mismo precio o incluso a uno menor serían las principales causas.
Las explicaciones a este fenómeno, tanto desde la dirección de la Estación Terminal de Ómnibus de Neuquén (ETON) como de la principal empresa operadora (Vía Bariloche), apuntaron, por un lado, a la ausencia de subsidios de parte del Estado nacional, lo que obliga a la disminución en la cantidad de servicios por los altos costos. Por el otro, se señaló que las tarifas que ofrecen las líneas aéreas (en algunos casos hasta más baratas que la de los ómnibus) hacen que los usuarios se inclinen cada vez más por esta última opción.
Las estadísticas
Los números hablan por sí solos. Vía Bariloche registra una caída alarmante en las ventas si se toman como parámetro los últimos tres años. En abril de 2011 el corredor Buenos Aires-Neuquén registró 12.233 pasajeros, contra 9.916 del mismo mes de 2012 y 6.467 en igual período pero de este año.
La ruta Buenos Aires-Bariloche tuvo 8.509 pasajeros en abril de 2011, con una leve suba al año siguiente (9.472) pero una abrupta caída en este 2013: 2.654 pasajeros. Lo mismo ocurrió con los viajes desde Buenos Aires a San Martín de los Andes, que generaron 3.147, 3.503 y 2.611 pasajeros respectivamente.
Las otras empresas de larga distancia consultadas que operan en Neuquén afirmaron no tener registros parciales respecto de cantidad de pasajeros, pero también advirtieron de una baja “significativa” en las ventas.
Servicios
La disminución en la actividad del transporte de micros de larga distancia queda demostrada en las estadísticas que maneja la ETON. Durante los cuatro primeros meses de 2011 se realizaron 46.418 servicios. En 2012, y para el mismo período, ese número bajó a 44.964 y este año volvió a caer (43.125). Del total de servicios, el 65 por ciento corresponde al corredor Neuquén-Buenos Aires.
“La actividad del transporte en los últimos años ha ido sufriendo quita de subsidios. Antes se sacaba un colectivo a las rutas y se subsidiaba sin importar la cantidad de pasajeros, esa era la forma de tener un servicio constante. También había un subsidio para el combustible que tampoco está más. Todo esto ha ido influenciando el costo del pasaje y ahí está la ventaja del aéreo y que la gente de Neuquén lo elija para ir a Buenos Aires”, explicó Mauro Espinosa, director de la ETON. “En lo global, es difícil competir si tomamos una hora de vuelo a Buenos Aires contra 14 ó 15 de un servicio terrestre, si además el costo es pagar 300 ó 400 pesos más”, agregó. Vale aclarar que en algunos casos, si el pasaje se saca con anticipación, el costo del aéreo llega a ser incluso menor que el terrestre.
No obstante, Espinosa señaló que el transporte de micros mantiene “nichos” que no se modificaron con la mayor oferta de vuelos. Precisó que en el caso de los pasajeros que viajan, por ejemplo, a algunas localidades de La Pampa o a Bahía Blanca, lugares hacia donde no hay posibilidad de ir en avión, la cantidad de servicios no bajó.
Costos
Desde Vía Bariloche, su gerente, Ricardo Rosso, también apuntó a una cuestión de coyuntura económica y a una desventaja comparativa el fenómeno de caída registrado en el servicio de ómnibus. “Desde el 15 de marzo de 2012 no existe ningún tipo de subsidio para el autotransporte de pasajeros de larga distancia. Anteriormente a esa fecha se recibía gas oil a precio subsidiado, que cubría una parte del consumo real necesario para la prestación de los servicios. Después fue disminuyendo entre un 80 y un 50% en el momento que fue quitado por completo”, apuntó.
“Este subsidio fue instrumentado para ir paliando aumentos en los costos de insumos, gas oil, impuestos y principalmente aumentos de sueldos. El transporte de larga distancia es un servicio público y, como tal, tiene una tarifa regulada por el Estado nacional (Secretaría de Transporte). Estas compensaciones (subsidios) se daban a los efectos de que no sean trasladados los aumentos en forma directa a las tarifas”, señaló.
Rosso afirmó que "de un día para el otro" se quitó el subsidio al gas oil. Planteó las dificultades que tuvieron las empresas para afrontar los costos. "No se pudo recuperar con aumentos de tarifas porque el impacto sobre el usuario se tornaba impagable. Por supuesto que los aumentos salariales que se habían dado no se podían detraer, e igualmente el combustible, como los impuestos, tampoco bajaron”, detalló.
De todos modos, el gerente de Vía Bariloche reconoció que hubo un incremento en el valor de los pasajes, aunque sostuvo que “no en la proporción suficiente para cubrir el desfasaje por la quita del subsidio al gas oil. Estos aumentos de tarifas incidieron directamente en la disminución de la carga media de pasajeros”.
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