Era el fuero judicial quizás menos conocido hasta que el corralito del agitado verano 2001-2002 hizo acudir a él a unos 200 mil argentinos. Después, el fuero Contencioso Administrativo volvió a su habitual anonimato hasta este nuevo agitado verano de 2009-2010.
Sin embargo, en tiempo record (incluso sin que llegara la cédula de notificación a los demandantes, según pudo saber Clarín de fuentes judiciales), la sala III de la Cámara Contencioso revirtió la decisión de Lavié, lo confirmó en la causa y lo conminó a resolver rápidamente el planteo kirchnerista.
Así, los jueces Jorge Argento y Sergio Fernández allanaron el camino para que el oficialismo le infligiera una derrota a la oposición cuando ésta se disponía a rechazar en Diputados el DNU. Fernández había sido recusado en febrero por la oposición, cuando versiones periodísticas decían que liberaría el uso de las reservas al aceptar la apelación del Gobierno de ir a la Corte contra el DNU 2010. Pero sus pares lo confirmaron y aceptó la apelación del PEN a la Corte pero sin liberar las reservas del Central.

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