RIO GRANDE.- El incendio conmocionó toda la zona céntrica con la movilización de unidades de emergencia, las que fueron seguidas por un enjambre de curiosos que requirió de la labor preventiva de efectivos policiales que también debieron llegar desde las distintas comisarías de la ciudad.
El resto de la propiedad es del padre del comerciante, identificado como José Ismael Barría, estando compuesto por un depósito del local y la vivienda familiar, lo que desemboca en un fondo con frente a la calle Espora.
El fuego aparentemente se originó cuando unas personas trabajaban sobre un auto de competición, si bien no había anoche muchas precisiones de las circunstancias en que ocurrió todo, pero lo cierto es que se propagó rápidamente y no hubo forma de controlarlo.
A causa del acopio de mucho material flamable, las llamas se tornaron incontrolables para los bomberos que no pudieron salvar absolutamente nada, aunque afortunadamente no hubo que lamentar heridos.
Las tareas de extinción y remoción de escombros continuaban entrada la noche, hallándose incluso el automóvil en cuestión completamente carbonizado, por lo que se decidió dejar una guardia policial para resguardar la escena.
Es de esperar que a primera hora de esta mañana los peritos de Bomberos y de la Policía Científica inicien su trabajo a fin de constatar de forma fehaciente las causas de este desastre.
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