La pelea entre la actual gestión municipal y el ministro José Manuel Córdoba por la entrega de subsidios está en su punto más álgido. En duros cruces mediáticos, el funcionario provincial amenazó con recortar la partida provincial a la localidad, si esta no colabora con el pago de ayudas financieras a desocupados. En tanto que el intendente Fernando Cotillo sostuvo que el escándalo gira en torno a problemas “personales” entre ellos. Mientras tanto, los grupos de desocupados siguen brotando de la faz caletense.
El monto que percibe actualmente Caleta Olivia es de dos millones y medio de pesos por mes.
La disputa parece no tener salida, ya que la postura del municipio hoy no es otra que respaldar su política de pleno empleo.
También ayer, en declaraciones oficiales, el intendente Fernando Cotillo se defendió endilgándole al ministro poner sobre la discusión un problema personal y desconocer la voluntad popular.
“Hoy la gestión está en un 70% de imagen positiva, lo tomo como una cuestión personal. El viernes Córdoba pagó subsidios por $ 1.600.000 para gente que no sabemos si es de Caleta. Ser peronista no significa decir a todo que sí, e ir con una chequera y responder a todo”, dijo.
Aseguró además, haciendo un claro parangón con la situación antes de su arribo a la Intendencia que ocupaba el ministro, que en su gestión se han generado “más de 24 mil empleos entre lo público y privado, y hubo un crecimiento explosivo en la sociedad, ya que en Caleta Olivia teníamos 37 mil habitantes en 2001 y ahora hay cerca de 60 mil. La gente nos votó en 2003 justamente para cambiar esa política que él (por Córdoba) llevó adelante por doce años”.
El escenario de los dimes y diretes parece no reservarles lugar a funcionarios del gobierno de Daniel Peralta, quienes se mantienen hasta el momento como espectadores.
Recién ayer, Córdoba comenzó a dar las primeras muestras de reconocer una lógica planteada por la comuna, ya que luego del primer acuerdo con manifestantes, más grupos se han ido levantando en solicitud de asistencia económica.
“La orden para poder llevar este plan adelante la mandó el gobernador. Cualquier otro grupo que aparezca o armado de sectores que surjan, si no son atendidos por el Gobierno municipal, nosotros nos vamos a ver obligados a atenderlos y esto se va a restar de los fondos que se remiten a la municipalidad”, ratificó.
EFECTO MULTIPLICADOR
Mientras todo esto sucede en el ámbito mediático, la ciudad del Gorosito sigue de cerca la aparición de nuevos grupos de desocupados que hoy reclaman iguales respuestas que aquellas 822 personas que el viernes comenzaron a percibir el salario mínimo, vital y móvil de 1.840 pesos.
Tal es el caso de los autodenominados “12 de Mayo”, quienes por la mañana protestaron en las puertas del municipio para recibir también el beneficio subsidiario.
La agrupación está integrada por quienes fueron quedando afuera de los listados que sí lograron acordar con el ministro mediador, que también amenazan con tomar otra medida de fuerza en caso de no tener acceso a la asistencia del Estado.
Según pudo conocer La Opinión Austral, el grupo se caracteriza por la participación de jóvenes de entre 18 y 20 años, además de mujeres sostén de hogar. Hasta ayer por la mañana eran 180, mientras que en el transcurrir de la tarde y al cierre de esta edición, ya se habían sumado otras 40 personas al padrón.



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