Se propusieron vender 15 millones de kilos y llevan entregados 6. Los problemas de logística complicaron las transacciones.
Es que el proyecto “Fruta para Todos” pretendía colocar 15 millones de kilos de fruta mendocina en mercados de Buenos Aires pero sólo pudo llevar entre el 30% y el 40% de esa cantidad. Los números finales todavía no están cerrados porque el programa tiene fecha de fin para el 15 de abril.
A pesar de esto, desde el Ministerio de Producción -que ideó y ejecutó la propuesta a través del área de Programación Alimentaria- creen que el resultado es positivo. No sólo porque en los hechos se vendieron de manera directa unos 6 millones de kilos de frutas, sino porque se comenzó con una política que, esperan, llegó para quedarse. “Antes de irnos, vamos a dejar cerrada la continuación del programa y después va a ser difícil que cualquier gobierno que venga no lo continúe”, expresó Raúl Mercau, ministro de Producción.
El espíritu de “Fruta para Todos” fue vender lo que las fincas mendocinas producen de manera directa en los mercados de destino -la mayoría en la provincia de Buenos Aires- para ganar un canal de comercialización. La venta directa -como un reclamo histórico de los productores- se convirtió en el modo de sacarle el jugo a la buena cosecha que este año tuvo Mendoza.
Bolsas de 5 kilos de ciruelas, duraznos, nectarines, manzanas, peras y uvas de calidad aunque de un calibre más chico (principal impedimento al acceso de mercados mejores) se comercializaron en distintos partidos de la provincia de Buenos Aires de manera directa. Los productores debían vender su fruta en los centros de acopio, empaque y frío, que también se encargaban del traslado en frío del producto.
Por haber sido la primera vez del programa y sabiendo de antemano que deberían corregir algunas cosas al mismo tiempo que se avanzaba; el principal escollo para comercializar el total de los 15 millones propuestos se basó en los problemas de infraestructura y logística que permitiera llevar fruta de calidad, auditada por el Iscamen y con frío.
En una de las ocasiones, incluso, se cargó fruta caliente y todo el viaje fue en vano ya que el cargamento llegó en mal estado y el cargamento tuvo que volver. Sin embargo, más allá de los errores de cálculo y de la cantidad que no se logró, Mercau y su equipo están conformes porque -aseguraron- lograron instalar el tema de manera exitosa en los partidos de Buenos Aires, así como romper con una posible resistencia por parte de los intendentes debido a probables presiones de verdulerías y negocios. “Tenemos aval político y social en los mercados de destino”, afirmó el funcionario.
Cómo sigue
Comprobadas las principales falencias del programa, pero también sus beneficios, y decididos a que la venta directa de fruta mendocina en los sitios de consumo se convierta en algo estable, el Ministerio de Producción ha decidido apuntalar los centros de empaque.
En realidad, la idea es construir o refaccionar centros de acopio, empaque y frío de propiedad estatal para que sea administrado por los productores.El objetivo es que haya mayor cantidad de productores que puedan participar del programa, así como garantizar su continuidad. De acuerdo con el ministro, ya están los fondos de la Nación para este objetivo, por lo que aseguró que podrán tenerlo listo para el año que viene.
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