Frigerio: “Defender nuestros derechos con uñas y dientes es la responsabilidad que tengo como gobernador"

Frigerio: “Defender nuestros derechos con uñas y dientes es la responsabilidad que tengo como gobernador

El gobernador Rogelio Frigerio participó de una serie de entrevistas realizadas por El Cronista, en el marco del Día del Economista. Allí repasó su diagnóstico sobre el equilibrio fiscal, el crédito y los incentivos que impulsa en la provincia y dijo “defender los derechos con uñas y dientes”.

 

Para Frigerio hay discusiones económicas que en la Argentina siguen instaladas pero que, según él, el resto del mundo ya dio por resueltas. El tipo de cambio y la inflación son, a su juicio, dos de ellas. Así lo planteó en la entrevista, en la que también respaldó los lineamientos generales del gobierno nacional -equilibrio fiscal, desregulación, apertura al mundo- aunque aclaró que eso no le impide reclamarle a Nación por recursos que considera propios de su provincia, incluidos dos juicios que le inició por fondos no transferidos.

El gobernador también repasó las herramientas que impulsa desde su provincia para acompañar la transición económica, entre ellas un régimen propio de incentivos a la inversión y una fuerte baja en el costo de la energía.

Consultado sobre el debate cambiario, Frigerio fue tajante: consideró que es una discusión vieja y puso como ejemplo el rol que ocupaba, hasta hace poco, el gerente de costos en cualquier empresa. Explicó que durante años ese cargo no tenía peso porque alcanzaba con aumentar los precios para disimular los problemas de productividad puertas adentro y de competitividad puertas afuera.

Hoy, dijo, ese gerente pasó a ser el más importante, porque la estabilidad de precios ya no permite esconder esos problemas: la misma lógica, planteó, aplica al tipo de cambio, que no puede ser un atajo para tapar problemas de fondo que hay que resolver de otra manera.

Sostuvo que, si se cree que un tipo de cambio distinto va a resolver los problemas de competitividad del país, se está buscando un atajo frente a los problemas estructurales de fondo. Para el gobernador, la clave pasa por lo que llamó competitividad sistémica: una reforma impositiva, mejor infraestructura, formación de capital humano y apertura de nuevos mercados para las exportaciones argentinas.

Para Frigerio, buena parte del ordenamiento económico actual arranca en un punto que la profesión discutió durante décadas sin resolver: el déficit de las cuentas públicas.

“El equilibrio de las cuentas públicas siempre en la profesión concordamos que era la madre de todos los problemas de la macroeconomía argentina, pero nunca lo atacamos”, planteó.

Sostuvo que, aunque hoy pareciera obvio, durante 50 años no fue tan obvio que había que atacar eso, y que hoy lo que se discute son los matices, no si hay que hacerlo.

A esa base, agregó otras condiciones que considera igual de elementales y todavía pendientes: la integración de la Argentina al mundo de las democracias occidentales, la desregulación de una economía “sobre regulada”, normas laborales que protejan a los trabajadores sin desalentar el empleo, y estabilidad institucional y jurídica para las inversiones.

Frigerio remarcó que el actual gobierno decidió atacar ese problema de fondo, pero que eso todavía no se refleja en una baja del riesgo país.

Para el gobernador, la inflación es un problema que la ciencia económica ya resolvió en la mayor parte del mundo y que la Argentina insiste en repetir.

A diferencia de otros países, que van cambiando los problemas que enfrentan, sostuvo que la Argentina siempre tiene los mismos: inflación y falta de dólares. En esa línea, comparó el proceso argentino con el de otros países que atravesaron episodios de alta inflación prolongada y tardaron unos 20 años en ordenar sus variables macroeconómicas, mientras la Argentina busca resolverlo en mucho menos tiempo.

Ligó la salida de ese problema al crédito: dijo que los países que lograron pasar del subdesarrollo al desarrollo lo hicieron a través de dos vectores, crédito y exportaciones, y que la Argentina avanza en el segundo pero todavía de manera insuficiente en el primero.

Explicó que eso depende, en gran medida, de que baje el riesgo país, algo que a su vez está atado a que se consolide el cambio de rumbo económico. “Cuando lo haga, cuando se logre eso, yo creo que el crédito en la Argentina va a volar”, sostuvo.

En el plano provincial, Frigerio contó que Entre Ríos fue la primera en adherir al RIGI nacional, pero además creó un régimen propio de incentivos -para su matriz agroindustrial, distinta de la minera o energética que privilegia el esquema nacional- que exime de impuestos locales durante 15 a 20 años a nuevos proyectos y ampliaciones de planta.

En energía, dijo que la provincia pasó de ser una de las más caras del país a ubicarse en la mitad de la tabla, con el objetivo de llegar a ser la más barata. “Estamos todo el día viendo cómo podemos sacarle la pata de encima del Estado al que produce, al que invierte, al que arriesga”, resumió.

Contó además que Entre Ríos fue la primera provincia en iniciarle juicios a la Nación por fondos no transferidos, un reclamo que derivó en un acuerdo con la ANSES por la caja jubilatoria provincial. 

Aclaró que ese reclamo no es contradictorio con su respaldo al rumbo económico nacional: “Nosotros tenemos que defender nuestros derechos con uñas y dientes, porque es parte de la responsabilidad que tengo como gobernador”, explicó finalmente.

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