Los frienses reciben 25 mil lámparas de bajo consumo

Por los barrios. El operativo comenzó a desarrollarse esta semana en los barrios más alejados del centro y se entregan tres lámparas por domicilio.
FRÍAS, Choya (C) En el marco del Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía, la comuna local comenzó a entregar en los barrios la primera partida de 25.000 lámparas de bajo consumo para uso domiciliario que envió el Gobierno nacional. El trabajo se inició esta semana en los barrios Almirante Brown, Chino, Sumampa y Yapeyú.

El operativo es coordinado por el presidente del Concejo Deliberante Humberto Salim conjuntamente con personal de la Secretaría de Desarrollo Social del municipio. Para recibir estos equipos, los vecinos deben presentar la última boleta del servicio eléctrico más tres lámparas comunes en desuso (quemadas o rotas) y a cambio se le provee de la misma cantidad, por vivienda, de las de bajo consumo.

Este intercambio se produce porque las lámparas comunes inutilizables que se reciban luego serán canjeadas por nuevas de bajo consumo en la Secretaría de Energía de la Nación con el fin de que la reposición continúe, según lo explicara el propio intendente municipal Fernando Salim cuando el municipio recibió la primera partida de equipos.

El funcionamiento de una lámpara fluorescente ahorradora de energía es el mismo que el de un tubo fluorescente común, excepto que es mucho más pequeña y manuable. Técnicamente cuando se acciona el interruptor de encendido, la corriente eléctrica alterna hacia el balasto electrónico, donde un rectificador diodo de onda completa se encarga de convertirla en corriente directa y mejorar, a su vez, el factor de potencia de la lámpara.

La ventaja sobre las comunes es el ahorro en el consumo eléctrico. Consumen sólo la 1/5 parte de la energía eléctrica que requiere una lámpara incandescente para alcanzar el mismo nivel de iluminación, es decir, consumen un 80% menos para igual eficacia en lúmenes por watt de consumo (lm-W).

Otro aspecto positivo es el económico. Recuperación de la inversión en 6 meses (manteniendo las lámparas encendidas un promedio de 6 horas diarias) por concepto de ahorro en el consumo de energía eléctrica y por incremento de horas de uso sin que sea necesario reemplazarlas. Tiempo de vida útil aproximado entre 8.000 y 10.000 horas, en comparación con las 1.000 horas que ofrecen las lámparas incandescentes.

Por último, no requieren inversión en mantenimiento, generan 80% menos calor que las incandescentes, siendo prácticamente nulo el riesgo de provocar incendios por calentamiento si por cualquier motivo llegaran a encontrarse muy cerca de materiales combustibles, tiene un flujo luminoso mayor en lúmenes por watt (lm-W) comparadas con una lámpara incandescente de igual potencia y se pueden adquirir con diferentes formas, bases, tamaños, potencias y tonalidades de blanco.

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