El analista remarca que la oposición se muestra fragmentada y, por lo tanto, el del domingo fue un triunfo parcial sobre el gobierno.
De todas maneras, estamos frente a una elección preliminar, falta una elección que tenga relevancia institucional que va a ocurrir recién en octubre. El gobierno va a tomar nota de esto para tratar de reforzarse; no hay que olvidar que en las elecciones con efecto institucional que son las de octubre, el oficialismo pone menos en juego que la oposición, quiere decir que con menos votos puede mantener su propio caudal parlamentario.
En cuanto a la oposición, se ha mostrado fragementada. En algunos casos esa fragmentación se ha expresado en las provincias, donde hubo sorpresas como en el interior: donde antes el peronismo ganaba con comodidad, en esta oportunidad no ha ocurrido.
Además, en los distritos se dieron resultados que de algún modo se esperaban como el caso de Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Ciudad de Buenos Aires.
Dejo para el final la cuestión de la provincia de Buenos Aires, porque su significación electoral es la más importante y esa situación hace que uno mire con más detalle el resultado. Ahí perdió el oficialismo y apareció una nueva figura en la oposición que consttituye una suerte de esperanza para los sectores opositores, un hombre joven, con experiencia de gestión que es Sergio Massa. Hay que esperar a octubre, y ahí si con efectos políticos concretos, habrá que ver como evolucionan oficialismo y oposición.
Mientras, el Frente para la Victoria sigue siendo la primera fuerza nacional, primera minoría, y la fuerza que la sigue a distancia en segundo lugar, es el radicalismo.
Después de octubre habrá que pensar cómo se van ordenando las fuerzas políticas en este corredor que se inició ayer y que termina en el 2015. A raíz del resultado del oficialismo y del triunfo parcial, porque ha sido en algunos distritos, la oposición sale a plantear el final del ciclo y eso se va a dirimir en ese corredor hasta el 2015.

Comentá la nota