Frente al Hospital, los municipales rechazaron la oferta del Ejecutivo

Frente al Hospital, los municipales rechazaron la oferta del Ejecutivo
Mañana, los trabajadores municipales harán una nueva asamblea en las escalinatas del Municipio, tras el tercero de los encuentros en el marco de la paritaria. Hubo rechazo unánime a la oferta del Ejecutivo y la decisión de insistir con el reclamo salarial original.
Fue desordenada, pero a la vez expeditiva. En menos de una hora, la asamblea protagonizada por los trabajadores municipales en la vereda del Hospital Municipal "Dr. Héctor Cura" rechazó la propuesta salarial del Ejecutivo Municipal, votó por insistir con el pedido inicial para alcanzar un salario consolidado mínimo de 2.500 pesos de bolsillo y decidió una nueva asamblea, esta vez en las escalinatas del Palacio San Martín, para mañana a las 20, tras el nuevo encuentro que a una hora antes la comisión negociadora mantendrá con los representantes comunales en el marco de la negociación paritaria.

Hubo fuertes risas generales cuando se informó que "la oferta del Municipio propone subir el básico de 603 a 710 pesos" y pullas para José Eseverri, cuando uno de los dirigentes anunció que, por radio y en ese mismo momento, el Intendente estaba asegurando que durante su gestión, había duplicado el salario de los trabajadores bajo su responsabilidad. "No tienen cara", acusaba un hombre de mediana edad que sostenía la bandera argentina que acompañó el acto, mientras desde la escalinata del centro asistencial, una trabajadora joven desafiaba "que viva él con nuestros sueldos, vamos a ver cómo le va".

Más de un centenar de trabajadores y profesionales de la salud decidieron ayer en asamblea los pasos a seguir para alcanzar la recomposición salarial que pretenden. Aunque en principio había sido convocada en el hall del Hospital, debió trasladarse al exterior, sobre Rivadavia, cuando el director y su asociado, los doctores Waimann y Bollini, respectivamente, prohibieron ocupar ese espacio interior.

Por amplia mayoría y al grito de "rechazo, rechazo", se votó el "no" a la propuesta salarial del 26%, ya que, según se explicó, continúa el tradicional esquema de adicionales que "en el fondo se van a perder en cualquier momento" y no constituyen "un cambio representativo en el básico", que termina digitando las restantes variables y el ingreso de los jubilados del sector.

La oferta comunal que se puso a consideración de los trabajadores incluye "la suba del básico de 603 a 710 pesos" considerada "irrisoria" por la mayoría; un incremento de 50 pesos en el presentismo; unos 70 pesos de incremento en una bonificación profesional emulable a la ART y 100 pesos de incremento en la merienda, que actualmente se ubica en los 20 pesos, con lo que se totalizarían unos 1.100 pesos sin contabilizar el presentismo, un ítem que los trabajadores terminan considerando una trampa demasiado cara. "No nos podemos enfermar, ni nadie de nuestra familia; ni respirar podemos, porque nos sacan el presentismo", que otras veces se termina dirimiendo como días de vacaciones en el afán de no perder ese concepto mensual.

Después de que los doctores Mario Menón e Iván Recabarren -por la Asociación de Profesionales- mencionaran algunas cifras, José Stuppia redondeó que "aquí tomamos como base las 30 horas del ingresante, que para los médicos constituye 700 pesos de básico y para nosotros, 600 pesos".

Sobre esas cifras, se busca redondear los 2.500 pesos de bolsillo para la categoría. Porque, como se dijo ayer abiertamente, hay casos en los que "nos hacen trabajar 48 horas toda la vida y después te jubilan por 40" o trabajadores que, el 5 del mes, "están en el sindicato pidiendo ayuda porque la plata no les alcanza".

Tras contraponer el hecho de que "el Ejecutivo dice no tener dinero para modificar estos sueldos de indigencia, pero anuncia la reforma de una guardia que llevará 6 millones de pesos con recursos genuinos", el Dr. Recabarren resumió que "no reclamamos sólo un básico, sino una modificación en las formas de pago: basta de agregar dinero en adicionales que ellos mismos reconocen que son injustos, que no corresponden".

Stuppia, por su parte, denunció "maltrato y persecución; se nos persigue y se le aplica miedo al trabajador" para manifestarse en situaciones como la de ayer. "Estamos con ellos", dijo, para agradecer luego a los representantes de la CGT y gremios hermanos que acompañaron la reunión en la mañana de ayer.

Inmediatamente, Fabiola Torres leyó una nota de solidaridad del Plenario de Trabajadores de Olavarría y, mientras se trataba de mocionar cuál sería el pedido al Ejecutivo, se supo que el intendente Eseverri hablaba por Radio Olavarría con Víctor Hugo Morales. "Está diciendo que durante su gestión, duplicó los salarios municipales", anunció Stuppia. "Sí, de hambre", ironizó un trabajador ubicado a la derecha, mientras se sucedían los "No tiene vergüenza" y "Es un mentiroso".

"Que venga y me lo diga en la cara que nos aumentó el sueldo: yo cobro 900 pesos de básico y estoy en la misma categoría desde hace 14 años", desafió Marcela, una trabajadora de la salud con turnos rotativos que no conoce "un Día de la Madre con mi hija, ni una fiesta de fin de año en mi casa. Trabajamos 40 horas, ´nos comen´ 8 y encima estamos cobrando miseria".

"(El intendente) Dice que somos deshonestos, que esto no es legal porque comentamos por afuera de la paritaria los arreglos internos. Y que estamos mintiendo, porque ningún empleado gana menos de 1.500 pesos", amplió Torres, mientras los rostros se endurecían por la bronca y alguien apostaba a "que vuelva la carpa, que es lo que les molesta", en referencia a la manifestación gremial que copó la vereda del Municipio hace unos años.

Torres y Recabarren frenaron a un Stuppia decidido a marchar hacia la radio de la calle Alsina. Finalmente llegarían hasta allí, cuando Eseverri ya se había ido y luego de que la asamblea votara insistir con el pedido salarial original y aguardar a sus representantes durante el encuentro de mañana a las 19, en el Palacio San Martín, para realizar la asamblea respectiva en las escalinatas, una hora más tarde. Antes de la desconcentración, hubo un minuto de silencio por los muertos y desaparecidos de la última dictadura militar que gobernó el país, hace 34 años atrás.

Comentá la nota