Frenan tratamientos de fertilidad por el dólar

Así lo dispusieron la Clínica Ameris y el IOMA hasta que se estabilicen los precios, ya que la mayoría de los insumos se deben pagar en moneda extranjera.
Eli tiene 33 años y la ilusión de ser madre. Luego de perder un embarazo ya no pudo volver a gestar. Junto con el shock del diagnóstico de “falla ovárica” se abrió la posibilidad de un tratamiento de Fertilización In Vitro (FIV), pero la subida abrupta del dólar le puso un freno al tratamiento que empezó con la obra social IOMA, por ahora, su única esperanza.

La suspensión de estos procedimientos de alta complejidad se decidió entre las partes --IOMA y la clínica Ameris-- hasta lograr una estabilidad en los costos del dólar y en la inflación o, en su defecto, hasta que en marzo todas las prestadoras de salud reconsideren la actualización de los costos.

El doctor Guillermo Ponce, desde Ameris, afirmó que con IOMA se llegó a este arreglo en virtud de la “franca relación” que mantienen, pero dijo que con la gran mayoría de las obras sociales sindicales no lograron obtener “ninguna respuesta”.

“Cuesta conseguir algunos productos porque sus proveedores no manejan un valor de referencia y, con otros, no podemos hacernos cargo de la diferencia que se genera desde la compra de los materiales hasta que recibimos el pago de las obras sociales”, destacó Ponce, especialista en Fertilidad y director asociado de Ameris.

“Algunas prepagas u obras sociales pagan las prestaciones a 30 días, otras lo hacen cada 60 a 90 y, otras, hasta 7 meses después. Actualmente, los precios que pagan las obras sociales quedaron desfasados en relación a los costos de estos tratamientos de alta complejidad, que requieren estructura e insumos valuados en dólares por ser importados”, agregó.

Según explicó, los medios de cultivo sólo se pueden comprar días antes del procedimiento porque tienen un vencimiento inmediato, mientras que las cánulas de transferencia de embriones o el set de aspiración de óvulos son descartables y se utiliza uno por procedimiento.

Para Ponce, la problematica requiere de una evaluación y trabajo conjunto por parte de prestadores, prepagas y obras sociales, industria farmacéutica y proovedores de insumos.

"A todo eso hay que sumarle la comprensión de los pacientes para que, estabilidad mediante, podamos pronto reanudar los tratamientos que tanto han mejorado las tasas de embarazo".

Cerca de 27 parejas en Ameris, de las cuales entre 10 o 15 son de IOMA, y también otras 200 que no poseen obra social, del Hospital Penna, se encuentran en stand by para comenzar la fertilización.

Por su parte, el referente de IOMA local, el odontólogo Maximiliano Núñez Fariña, manifestó: “Todos los profesionales que trabajan con insumos que se importan en dólares (estamos hablando específicamente en el área de fertilidad) decidieron disminuir las prestaciones porque al pactar un convenio con IOMA se fija un precio por todo el año y, con estos vaivenes de la economía, se les está haciendo cuesta arriba seguir adelante”.

En el caso de Ameris, destacó que nunca han tenido un conflicto y que desde enero están al tanto de la postergación de los tratamientos.

“Ante la incertidumbre, decidieron parar para no seguir quedando en pérdida. En estos días el dólar se ha aquietado y creemos que en poco tiempo podrán retomar los tratamientos”, dijo.

“Estamos pagando a los prestadores cada 2 meses, algunos quizá a 45/50 días. Casi al contado, diría. Pero hay que esperar que se estabilice la economía un poco más y cuando se empiecen a juntar en estos días las entidades intermedias con las clínicas e instituciones de salud, pactar nuevos valores para los tratamientos y así darles un respiro a todos”, concluyó.

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