Irán frena otra etapa de su programa nuclear

Irán frena otra etapa de su programa nuclear
Dijo que no pondrá en marcha nuevos equipos de enriquecimiento.
El responsable del programa nuclear iraní afirmó que su gobierno decidió no poner en marcha una nueva generación de centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio. El funcionario Ali Akbar Salehi aludía a un millar de esos aparatos estratégicos que se planeaba instalar en las plantas de Natanz y Fordo, según reportó la agencia oficial Irna.

La decisión es una consecuencia del avance en las negociaciones sobre el plan atómico entre la nación persa y Occidente. El nuevo presidente iraní, Hassan Rohani, aceptó abrir ese programa en la perspectiva de aliviar el aislamiento de su país y lograr inversiones claves que atemperen la enorme crisis económica que confronta la nación persa. Teherán había informado a principios de diciembre a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) de la nueva generación de centrifugadoras.

Occidente sospecha que la teocracia islámica pretende conseguir armas nucleares, extremo que Teherán niega vehementemente e insiste en que su programa nuclear tan sólo persigue fines pacíficos y alude que el islam prohíbe las armas de destrucción masiva. En realidad hay un fuerte cambio de las políticas entre el actual gobierno moderado y el integrista anterior que durante ocho años desafió al mundo con ese programa.

En noviembre, las cinco naciones con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU –EE.UU., Francia, Gran Bretaña, Rusia y China, más Alemania– llegaron a un acuerdo temporal con Irán por el que el gobierno islámico se comprometía a congelar parte de su programa durante seis meses. A cambio se iban a flexibilizar algunas sanciones económicas.

El acuerdo contemplaba que no se pusieran en marcha nuevas centrifugadoras que aceleraran o mejoraran el proceso de enriquecimiento de uranio.

Teherán, por su parte, ha advertido que no respetará su compromiso si se imponen nuevas sanciones sobre todo por parte de Estados Unidos. En el Senado estadounidense, los sectores opositores más duros anticiparon su intención de endurecer las sanciones en lugar de aliviarlas, para complicar la estrategia negociadora del presidente Barack Obama, quien ha prometido vetar cualquier medida de esa índole. El mismo problema enfrenta Rohani desafiado por los halcones del régimen que rechazan por “entreguistas” sus políticas.

En esa línea, 201 de los 290 diputados de la Cámara mocionaron al Gobierno que se comprometa a enriquecer uranio al 60% si fracasan las negociaciones. “No confiamos en Occidente”, argumentaron.

Irán enriquece uranio al 20% y en las actuales conversaciones se suspendió ese proceso. La crisis económica con alta inflación y desocupación produjo la victoria de Rohani sobre los halcones detrás de la esperanza nacional de que logre aliviar el sitio económico.

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