La “municipalización” de la campaña y la ola de empatía por la operación de la presidenta frenaron el drenaje de votos. Los cálculos más optimistas sitúan al oficialismo cerca del 29 % en Mendoza.
Las encuestas que manejan tanto en el oficialismo como la oposición muestran porcentajes que sitúan a Julio Cobos en un cómodo triunfo con alrededor de un 50 % de los votos. Eso le permitiría a la UCR colocar con holgura a tres diputados nacionales y engrosar sus bancadas locales en concejos y en la Legislatura provincial. El PJ está entre el 26 % que obtuvo y Nicolás del Caño con el Frente de Izquierda se consolida como tercera fuerza. La excepción es una encuesta de Martha Reale que le da al peronismo menos del 22 % de los sufragios. La noticia más dura en esta “previa” de los comicios y con los resultados prácticamente a la vista, vienen del lado del Partido Demócrata, que podría perder todas sus bancas en juego en la Legislatura Provincial. En Senadores podría darse el hecho inédito de perder toda su representación, algo que no había ocurrido en los 30 años de democracia ininterrumpida desde 1983. La izquierda podría quedarse con esas bancas.
Al peronismo le dio resultado la “municipalización” de la campaña. Sobre todo en Maipú, Las Heras, Guaymallén, San Rafael y San Martín, donde se juega el grueso de los votos. Las campañas se orquestaron alrededor de los intendentes, con independencia de las candidaturas nacionales representadas por Alejandro Abraham y Omar Félix, ya que el resto de la boleta no tiene chances de entrar. Sin embargo, este contrasentido les termina beneficiando a los competidores de Cobos, porque sube toda la boleta. Así, los sondeos más optimistas dan al peronismo un porcentaje muy cercano al 30 %.
Una de las grandes incógnitas de este proceso es cuánto beneficiaría al Frente para La Victoria la repentina convalecencia, operación de su hematoma cerebral mediante, de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Ni los consultores más extremos dudan de un fenómeno de “empatía” y una mejora de la imagen de gestión. “Es verdad, nosotros registramos que Cristina está mejor que el 11 de agosto” contó un dirigente territorial con poder interno, influencia y mando sobre tropas. “Puede haber crecido un poco el peronismo también… nadie cree que vayan a estar por debajo del 26 ó 27 %” dijo el mismo dirigente.
Es obvio que el resultado no alcanzará para dar vuelta el resultado, pero sí para colocar la brecha más arriba (con el PJ cerca del 30 y Cobos alrededor del 50 %) y que el agua no llegue a la nariz. Para los intendentes acostumbrados al trato diario con la gente de su departamento con herramientas de gestión como sacar el gabinete a la calle o hacer reuniones en uniones vecinales y escuelas, o por medio de presupuestos participativos; el único cambio fue reforzar y colocar más intensidad en la calle, en el casa por casa, “aunque haya que cortar boleta” dijo uno de los jefes comunales consultados. En los barrios más adversos, la militancia del PJ está repartiendo la boleta sólo con los candidatos departamentales y pidiendo el voto “por el intendente”. Así de dura es la situación: “No nos importa si ponen nuestra boleta con la de Cobos, la Izquierda, los gansos… pero que la pongan…” afirmó otro jefe territorial de los castigados el 11 de agosto.
Algunos intendentes tomaron caminos originales. Uno de ellos, por ejemplo, dividió su departamento en tres zonas: la verde (barrios propios), la amarilla (votaron en contra pero se puede trabajar) y una zona roja inaccesible para el peronismo aunque Cristina se volviese Bachelet, Dilma y el Papa Francisco juntos. “Empezamos a hacer reuniones con los de la zona amarilla. Y les preguntábamos por qué estaban enojados… si les había ido mal… Y nos decían que no… Si habían perdido el trabajo, y tampoco… o si ganaban menos… Y resulta que nos decían que la bronca es por el estilo, la soberbia, el maltrato del gobierno nacional… Y les decíamos “¿Por qué me castigás a mí por lo que hace Moreno? O ¿En qué te afecta la corrupción si todos los gobiernos han sido corruptos?” La verdad, no sé cuántos votos de esos habremos dado vuelta. Lo vamos a saber el 27. Pero el trabajo valió la pena…” dijo este jefe comunal.
Es interesante ver qué piensan algunos de los consultores locales. Santiago Alé (Diagnóstico y Análisis) y Enrique Bollati (Enrique Bollati y Asociados) creen que el Partido Demócrata verá comprometida su permanencia en la Legislatura y en varios municipios. “El PD no consagraría concejales para los departamentos ni legisladores provinciales. Esto se debe a una intensidad de voto muy baja y a una campaña pobre y ordinaria”, opinó Alé, mientras que Bollati –según sus recientes mediciones- sostuvo que “no queda claro si los demócratas podrán levantar”.
“El Partido Demócrata no ha podido acercarse a los sectores jóvenes de 18 a 29 años y 30 y 39 años: los ha perdido y buena parte de ese segmento electoral pasó a ver con buenos ojos a Del Caño”, dijo Alé. Es raro, pero los votos de la oposición que más crecieron son los de la Izquierda.
Otro punto para analizar es la distribución del poder, más allá de quién gane o pierda. “Comparado al 2009 y si el resultado del próximo 27 de octubre fuese similar a las PASO, en la Provincia la UCR pierde cargos y el FPV gana cargos. Si bien por un lado la UCR metería un diputado nacional más, por otro perdería legisladores y concejales en la provincia. Por lo tanto es muy loco pero sería así: el oficialismo perdería la elección pero tendría más legisladores de los que tiene ahora y más concejales, porque se van más radicales de los que entran”, explicó Bollati. Esta teoría se cae si Cobos obtiene más del 50 % de los votos y el PJ menos del 30 %. En ese caso, la UCR ampliará su participación legislativa.
El último sondeo de Bollati (ver interactivo) muestra un alto porcentaje de indecisos, que según él serán absorbidos por Cobos –porque está identificado como el principal candidato opositor- y en menor medida por Abraham y Del Caño. Para este sociólogo mucho tiene que ver el desinterés de la población por estos comicios.
“La gente no está pensando en las elecciones. A muchos, cuando les preguntás a quién votar, no saben. Creo que de ese segmento Cobos ganará unos nueve puntos porque es el opositor mejor instalado y porque cae bien en la sociedad mendocina”, comentó Bollati.
Santiago Alé también coincide en que Cobos obtendrá una gran ventaja respecto del oficialista Abraham (y del resto). “Al justicialismo lo tengo en 28 y 29, lo que pone en duda la candidatura de Félix. A Cobos lo tenemos en 46 puntos. Es una ventaja absoluta y sólida” dice el consultor, identificado con el oficialismo, y muy crítico del ex vicepresidente.
En definitiva, y sin datos científicos porque en esto no hay más ciencia que la política, lo que se “respira” en el aire es que el peronismo logró frenar en el borde del precipicio y que el trabajo de los intendentes más la empatía por Cristina, sumado a medidas como el aumento del mínimo no imponible de ganancias, los cambios en el monotributo o el plan Procrear, podrían haber amortiguado la caída. Este dato será central en los sondeos de esta semana, cuyos datos se van a conocer la semana que viene, antes de los comicios.




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