Con motivo de seguir ahondando en el precio del pan, BerissoCiudad se acercó a los comercios de la zona de la Franja y dialogó con el encargado de la panadería ubicada en la esquina de 63 y 126, donde actualmente y, a diferencia de las del centro, el kilo se estableció en 14 pesos.
En cuestiones de precios, si hablamos de la harina 0000 que distribuye el Molino Cabodi, uno de los más caros en la región, la misma se obtiene a 230 pesos. Con lo cual, si se multiplica la cantidad de pan por 18 pesos (valor establecido por el Centro de Panaderos), cada panadería obtendría una ganancia de 1.080 pesos finales; descontando la materia prima.
Por otro lado, se ha cuestionado que aquellos comercios que tienen un valor menor al estipulado no cumplen con los requisitos correspondientes. Sin embargo, se observó que no es así, debido a que la panadería de 63 al día de la fecha está en regla.
Pero dejando al margen el conflicto entre quienes manejan y redondean los porcentajes, es importante saber qué opina el consumidor al respecto. Por este motivo, se entrevistó a Mónica (vecina de la Franja) quien expresó que “realmente esto es una vergüenza. Da justamente con la situación que estamos viviendo en el país, una situación galopante que se refleja lamentablemente en el pan. Uno viene a comprar todos los días y se encuentra con que la semana pasada estaba 12 pesos, después subió a quince y ahora a 18”.
“Yo vengo a comprar siempre acá y nosotros no estamos en contra del panadero, porque él no tiene la culpa. Los precios aumentan todos los días, no sólo el del pan, sino de varios productos que tienen que ver con la canasta alimenticia”, recalcó.
Y agregó que “en el caso de que suba a 20 pesos el kilo ya sería una exageración. Tengo cuatro chicos y no podría comprar lo necesario para que alcance para todos.”
Una opinión similar fue la de Juana, quien hace más de 15 años vive en el lugar y mencionó que “esta es la primera vez que nos preocupamos tanto por el pan. Siempre se habló del precio de la carne, de los lácteos, pero lo del pan es insólito. Si en un país cuya base es la materia prima sucede esto, no me quiero imaginar qué nos quedará en un par de años”.
Para concluir con esta breve reseña resta puntualizar que a nivel nacional se ha restringido la venta de trigo al exterior, para cumplir con la demanda interna. De todas formas, los valores están en la balanza y aún no se sabe qué cambios se avecinan para los próximos meses.
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