Francisco, mucho más que un nombre nuevo para la Iglesia Católica

Francisco, mucho más que un nombre nuevo para la Iglesia Católica
Para el cardenal estadounidense Timothy Dolan la elección del nombre fue un mensaje de que el Papa va a ocuparse de los pobres.

Francisco es mucho más que un nombre. Es un mensaje para toda la comunidad católica. Sucede que la denominación que cada cardenal asume una vez electo Sumo Pontífice tiene estrecha relación con lo que aspira a hacer durante su papado. En este caso, la decodificación unánime de todos los analistas es que Jorge Mario Bergoglio vino a marcar una ruptura, no solo por ser el primer Papa latinoamericano, sino porque además decidió no seguir la tradición de los últimos tiempos de adoptar el nombre de un antecesor. El último en estrenar denominación había sido el italiano Romano en el siglo IX, tuvieron que pasar 1100 años para que un argentino volviera a innovar.

"Sólo quisiera que el Papa (…) sea un Francisco I, un Papa de sandalias para caminar", había señalado el teólogo brasileño Leonardo Boff apenas el humo blanco había salido de la chimenea del vaticano y todavía no se conocía que el elegido era Bergoglio. El mensaje premonitorio de Boff estaba relacionado con su deseo de que el elegido sea el arzobispo franciscano de Boston, Sean O`Malley.

La orden franciscana, precisamente, es una corriente religiosa fundada por Francisco de Asis, el hijo de un rico comerciante que renunció a su posición de privilegio para vivir junto a los pobres y profesar desde allí una renovación de la Iglesia. El papa Gregorio IX lo canonizó en 1228.

La hipótesis de que Bergoglio escogió el nombre en referencia al santo de la austeridad fue abonada por su ex vocero Gustavo Boquín, quien señaló que "San Francisco fue un hombre que renovó toda la Iglesia, también fue un hombre del diálogo, porque fue a hablar con un sultán (islámico). Fue uno de los más pobres y verdaderamente ha sido el santo más popular de la Iglesia". Horas más tarde, el cardenal estadounidense Timothy Dolan confirmó la presunción y destacó que así como San Francisco de Asís “se ocupó de los pobres y de los humildes”, ese "será el trabajo" del nuevo Papa.

El hecho de que Bergoglio no pertenezca a la orden franciscana permite pensar en un segundo motivo que puede haber contribuido a la elección del nombre Francisco. Es que dentro de la corriente jesuita a la que pertenece también hay un célebre religioso que se llama así. San Francisco Javier fue miembro del grupo precursor de la Compañía de Jesús y estrecho colaborador de su fundador, Ignacio de Loyola. Este misionero es muy valorado por sus tareas de evangelización en la primera mitad del siglo XVI, una actividad con la que también tendrá que lidiar el Papa argentino en un contexto de descrédito creciente en la Iglesia católica. «

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