Francisco elogió el "coraje" de Benedicto

Lo calificó de "maravilloso ejemplo de cristiano"
Francisco homenajeó ayer durante el Angelus a su antecesor Benedicto XVI, a quien calificó de "maravilloso ejemplo de cristiano", que toma sus decisiones en libertad y en conciencia, de acuerdo con la voluntad de Dios, como hizo al renunciar al trono de Pedro, el 11 de febrero pasado.

Al comentar el Evangelio, Francisco recordó que Jesús, durante su vida, no actuó "por control remoto", sino de acuerdo con su conciencia y junto al Padre. "Jesús quiere a los cristianos libres, con esa libertad que viene de este diálogo con el Padre, de este diálogo con Dios", explicó el Pontífice, al hablar desde la ventana del tercer piso del Palacio Apostólico.

Acto seguido, puso de ejemplo de este comportamiento a su predecesor Joseph Ratzinger. "Nosotros hemos tenido un ejemplo maravilloso de cómo es esta relación con Dios en la propia conciencia, un reciente ejemplo maravilloso", dijo. "El papa Benedicto XVI nos ha dado este gran ejemplo cuando el Señor le hizo entender, en la oración, cuál era el paso que tenía que cumplir. Ha seguido, con gran sentido de discernimiento y coraje, su conciencia, es decir, la voluntad de Dios que le hablaba a su corazón", agregó.

Tras renunciar al trono de Pedro, Benedicto XVI, de 86 años, vivió un tiempo en la residencia de Castel Gandolfo, en las afueras de Roma. Fue allí donde tuvo su primer encuentro histórico con su sucesor, Francisco, que fue a visitarlo el 23 de marzo.

Entonces, en imágenes que dieron la vuelta al mundo, los dos papas -uno en función y el otro emérito- rezaron juntos en un mismo banco, luego de que el papa argentino rechazara un reclinatorio especial y dijera: "Somos hermanos". Benedicto XVI volvió a vivir al Vaticano a principios de mayo, una vez terminados los trabajos de refacción en el convento Mater Ecclesiae.

Francisco le dio la bienvenida a su nuevo hogar, esperándolo en la puerta del convento, que queda a cinco minutos a pie de la residencia de Santa Marta, donde vive el Papa. De hecho, se cree que Francisco, que llamó varias veces por teléfono a Benedicto XVI y lo invitó a pasar el verano en Castel Gandolfo, suele estar en contacto con él e incluso lo visita personalmente.

Su primera encíclica será justamente "a cuatro manos", como el mismo Francisco anunció, ya que terminará el trabajo comenzado por Benedicto sobre la fe..

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