El presidente de Lotería Chaqueña e impulsor junto al gobernador sustituto de la entrega de las salas del interior intentó explicar el proyecto. Pero falló e incurrió en serias inconsistencias; incluso desmintió al propio Chiyo.
El presidente de Lotería Chaqueña Néstor Rolhaiser no supo y no pudo explicar de manera consistente el proyecto que impulsa su jefe político, el gobernador sustituto Juan Carlos Bacileff Ivanoff, de privatizar parte de los servicios de la empresa de juegos para poner en riesgo ingresos públicos por hasta $4.500 millones.
Rolhaiser quiso dar detalles del proceso licitatorio que motoriza Bacileff para las salas del interior y el casino de Presidencia Roque Sáenz Peña, pero incurrió en una serie de fallas y serias inconsistencias a la hora de fundamentar el porqué de privatizar un área que es rentable y productiva desde hace años.
El titular de Lotería, quien es precandidato a intendente de Castelli de la mano del gobernador interino, no pudo tampoco dar explicaciones respecto a por qué marchando en filas del Frente para la Victoria, movimiento político responsable del mayor proceso de estatización de empresas y recursos de los últimos 50 años en el país, pretende pasar a manos privadas un sistema por demás prolífico y que funciona sin mayores problemas.
En su pobre defensa del proyecto, que consiste en una oferta de una concesionaria privada por unos $600 millones y la construcción de dos hoteles y dos estadios de básquet, incluso desmintió a Chiyo, el mismísimo «padre de la criatura».
También apuntó –a esta altura ya no es posible descifrar si a propósito, inconscientemente o por pura torpeza- contra otros organismos del Estado bajo la órbita del gobierno de Bacileff, a los que acusó de irregulares o actuar irregularmente.
El presidente de la empresa de juegos tropezó una y otra vez en su intento por fundamentar la polémica iniciativa de Chiyo, la cual cuenta con un fuerte rechazo político, social y de los empleados de Lotería (ver contratapa). El propio jefe de Gabinete Jorge Capitanich no está de acuerdo con el proyecto por lo que ordenó frenar cualquier intento de privatización.
Inmerso en un mundo de vaguedades e imprecisiones, Rolhaiser dio datos erróneos respecto al pliego licitatorio que él mismo impulsa y a los principales puntos que se modificarían para dar paso al ingreso de empresas privadas al negocio de los tragamonedas en las ciudades y localidades del interior provincial.
Por ejemplo, dijo –convencido- que se licitarán únicamente 16 cuando el texto del artículo 1, punto3 del pliego, reza claramente que se licita todo el interior provincial, a excepción de Resistencia y su área metropolitana (del departamento San Fernando).
También sostuvo que impuso una comisión de preadjudicación, pero no dio precisiones respecto a quienes la componen, sobre todo teniendo en cuenta que recientemente ordenó remover al gerente general de la empresa y puso en su lugar a una persona externa a la estructura de la empresa a la que había contratado de manera directa, como personal de Gabinete.
Cuando quiso desmentir los datos publicados por LA VOZ DEL CHACO en su edición de ayer respecto a la recaudación de Lotería en el área que Chiyo busca privatizar, aseguró que sus proyecciones se basan en los números actuales, omitiendo abiertamente que diciembre –el mes que utilizó como base de cálculo- tuvo unos diez días de paro, lo que tiró muy para atrás el ingreso de fondos por cuestiones lógicas.
Otro fallido de Rolhaiser: mencionó un supuesto problema laboral como motor de la idea de privatizar el juego en el interior y que la solución a ese inconveniente –que nunca explicito ni explicó de que se trata, lo cual en caso de ser tan grave como cree merecería un mínimo detalle público- es el traspaso a una empresa cuando esos empleados en «conflicto» ya están bajo un régimen privado.
Peor le fue cuando buscó poner sus blancos sobre negros respecto a la situación financiera actual de la empresa que comanda desde que Bacileff se hizo cargo del Ejecutivo, allá por noviembre de 2013.
Rolhaiser dijo que los datos publicados por este matutino en relación al rendimiento financiero de Lotería (buenos, por cierto) no son certeros, «que no son lo que se dice», pero casi inmediatamente después asegura que la empresa está «más solvente que nunca». ¿Tremenda incongruencia u honestidad brutal?
Finalmente, tuvo -quizá- su peor alocución en medio de un campo minado de inconsistencias argumentativas. Es que el presidente de Lotería pareció olvidar que Fiduciaria del Norte, empresa que funciona de manera casi idéntica a la que él preside, es comandada por otro soldado de Chiyo (Miguel Aquino), al afirmar que existe una situación irregular en torno a la relación de ese organismo con los trabajadores de las salas de juego del interior. Sin mayores explicaciones, no dejó en claro si Fiduciaria incurrió o incurre en irregularidades salariales o laborales.
¿A quién creerle?
Una de las situaciones más insólitas en el intento de defensa de Nesti del insostenible proyecto privatizador es que desmintió al propio y mismísimo Bacileff Ivanoff.
Rolhaiser dijo que el pliego licitatorio obliga a las empresas concesionarias a ejecutar las obras propuestas -los dos estadios y el par de hoteles- en 32 meses. Sin embargo, Chiyo había dicho en su caótica conferencia de prensa de ayer (ver página 3) que eran 24 los meses. ¿A quién de los dos habrá que tomar en serio?
¿Lo hacen de apuro?
Pasadas las 18 de ayer comenzó a circular una versión que fue tomando fuerza con el correr de la jornada: el gobernador suplente habría recibido en su despacho un texto en carácter de pre-adjudicación de la licitación que le permitirá avanzar rápidamente con el polémico proyecto privatizador. Fuentes cercanas a trabajadores de Lotería dieron cuenta anoche de que el documento podría ser suscripto hoy mismo. De esta manera se otorgaría entre gallos y medianoche la licitación.


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