Fracasó la polémica campaña antártica y hay bases en riesgo

Fracasó la polémica campaña antártica y hay bases en riesgo
Por primera vez en 60 años no se pudo completar el abastecimiento de las bases argentinas en la Antártida. El barco contratado por el Ministerio de Defensa será retirado esta semana de la zona al no poder enfrentar las condiciones climáticas; en consecuencia, fracasó una campaña en medio de denuncias de corrupción.

En un informe, el diario La Nación precisa que Marambio es la base más afectada ya que sólo se trasladó allí el 60% del combustible que necesita para operar. Eso significa que la provisión de energía se agotaría en septiembre. Ahora intentan el abastecimiento con un puente aéreo y ayer debió emplearse un avión de transporte Hércules de la fuerza aérea uruguaya al no disponer de aviones argentinos en condiciones.

Más allá del problema logístico, el fiscal Ramiro González pidió la semana pasada al juez Luis Rodríguez la imputación del ministro de Defensa, Arturo Puricelli, por irregularidades en la contratación del barco.

Además del ministro Puricelli, fue imputado su hijo Alejandro y otros funcionarios del Ministerio de Defensa. La causa fue iniciada por el diputado nacional Manuel Garrido y el fiscal González investiga posibles irregularidades administrativas en las licitaciones que derivaron en la contratación de un barco, el Timca, y del transporte aéreo (un helicóptero y el lanzamiento de carga en la base Belgrano II) provistos por la empresa Transport&Service por US$ 15.830.814. Ese fue el monto al que se llegó tras un descuento por el pago anticipado de los servicios.

Claro que desde el comienzo del alquiler, el 17 de febrero último, el barco holandés Timca sumó una increíble cantidad de fallas que dieron credibilidad a las previas objeciones sobre su falta de capacidad para operar en la Antártida.

Apenas llegó a Puerto Belgrano se comprobó que carecía de grúa de carga y tardó cinco días en abastecerse. Luego se quedó sin combustible y retornó a Ushuaia durante dos semanas, para romper después un motor frente a la base San Martín. Además, el helicóptero a bordo estuvo inutilizado 20 días por la rotura de una turbina y sufrió otros dos desperfectos posteriores. El clima antártico no perdonó las demoras y, para colmo, el Timca no pudo enfrentar las capas de hielo en su primer viaje a la Antártida.

Las denuncias iniciales partieron desde la compañía que perdió la licitación, Trade Baires International, cuyos barcos polares rusos eran contratados por el Ministerio de Defensa desde el incendio del rompehielos Irizar, en 2007. El 11 de noviembre pasado, esa empresa impugnó la licitación con el argumento de que el Timca no contaba con las capacidades requeridas.

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