El Concejo Deliberante capitalino protagonizó anoche otra acalorada sesión con intercambio de duras acusaciones en elevado tono a raíz de los desencuentros en torno de la reforma de la Carta Orgánica.
Todo indica que la reforma de la ley fundamental del municipio se convertirá en otro intento frustrado debido al escaso tiempo que resta hasta el 23 de julio, fecha límite en la que se debería convocar a elecciones de convencionales estatuyentes, en virtud de que los ediles del radicalismo y las bancadas aliadas consideraron que “nunca hubo diálogo serio” en torno de la iniciativa.
El debate alcanzó ribetes de escándalo cuando un grupo de simpatizantes de La Cámpora, la juiventud kirchnerista, llegó hasta la sala de sesiones para alentar la imposición del nombre de Cristina Fernández de Kirchner al barrio nuevo Pirayuí, lo que encendió aún más los ánimos en el recinto.

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