Sin el respaldo del gobierno cipayo de Arturro y con un arrocero en las filas de la nueva gestión provincial, el norteamericano inicia campaña sucia y toma métodos piqueteros de lucha. La punta de lanza es un joven de la provincia de Buenos Aires contratado por el extranjero para "camuflar" sus intenciones bajo el ambiente. La semana pasada el extranjero montó un operativo de prensa "ofertando sus tierras" en el Ibera. Sin caretas Duglas promete “guerra” y necesita respaldo social. Mentiras sostenidas con "forros que cobran" en dólares.
La última jugada de Tompkins se vio reflejada la semana pasada cuando la empresa cuyo nombre hace referencia al ambiente del Ibera -aunque en realidad se dedica a apretar pobladores- contrató página color completa de un matutino local exponiendo "las consecuencias de una arrocera" y la "degradación del Ibera".
En esa solicitada Tompkins prefirió -una vez más- obviar las atrocidades que cometió para expulsar a los lugareños en Ñu Pí, Yahaveré y El Plumero y hacer honor a la "ecología profunda" donde no permiten al ser humano dentro del sistema.
Sin margen de un estado que hasta el 10 de diciembre pasado fue cómplice y cipayo, ahora el foráneo intenta "amigarse con la sociedad y aparece" bajo el rótulo de una nueva empresa que intentará salvar el Ibera, aunque paradójicamente hoy él se convirtió en su primer y principal amenaza.
Correntinos atentos ante el embauque de falsos profetas de dudoso origen!!!!!
Un joven de la provincia de Buenos Aires apellidado Sapatraro, se erige en referente de la nueva empresa del foráneo, aunque no se lo conoce ocupación ni mucho menos un mecanismo de sostenimiento ante tan desafiantes travesías.
No conoce el término trabajar.
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