Las cirugías mínimamente invasivas, procedimientos de avanzada a nivel mundial, se llevan a cabo en Formosa al nivel de los mejores centros hospitalarios del país y del mundo desde la puesta en funcionamiento del Hospital de Alta Complejidad "Pte. Juan Domingo Perón", posibilitando al paciente un postoperatorio más corto y menos doloroso, con un alta hospitalaria precoz y una incorporación rápida a la vida normal y al trabajo.
Las intervenciones mínimamente invasivas no precisan de heridas importantes para acceder a la zona del organismo que necesita ser operada, esto hace que el postoperatorio sea más corto y menos doloroso, con un alta hospitalaria precoz y una incorporación rápida a la vida normal y al trabajo. El riesgo de infecciones y de hernias es menor pues, al haber una manipulación mínima de los tejidos, hay una menor reacción inflamatoria en la zona. Existe una reducción importante de los riesgos típicos de la cirugía, especialmente los relacionados con las complicaciones pulmonares y cardiocirculatorias, más típicas en enfermos mayores y en los pacientes obesos.
No obstante sus beneficios, no todos los órganos y tejidos del cuerpo humano pueden ser operados con estas modernas técnicas. Las principales limitaciones son de carácter técnico, dado que los instrumentos no pueden acceder a determinadas regiones del organismo. Si bien estas limitaciones van desapareciendo día a día.
Entre los tipos de cirugías mínimamente invasivas que se realizan hoy, se encuentran: Angioscopia: Permite la visión endoscópica del interior de los vasos sanguíneos (arterias y venas). Se pueden realizar pequeñas operaciones como identificar y eliminar pequeños trombos (coágulos) y placas de ateromatosis (grasa).
Broncoscopio: Es el examen endoscópico del interior de los bronquios. Además de ser indispensable para el diagnóstico de multitud de enfermedades bronquiales y pulmonares, permite aplicar técnicas de extirpación curativa y paliativa de tumores y colocación de prótesis, entre otras muchas cosas.
Colposcopia: Examen del cuello uterino y de la vagina mediante un endoscopio especialmente diseñado que se introduce a través de la vagina. Permite cirugías de tumores e infecciones de estos órganos.
Culdoscopia: Examen de los órganos pélvicos femeninos (trompas, ovarios y útero) con el uso de un endoscopio que se introduce en la cavidad abdómino-pélvica a través de la pared posterior de la vagina.
Cistoscopia: Examen endoscópico de la vejiga de la orina. Muy conocida pues permite tratar enfermedades de la próstata sin abrir desde hace muchos años. También permite tratar enfermedades de la vejiga y de los uréteres.
Endoscopia digestiva: Conocida por todos pues ha permitido, desde hace muchos años, el diagnóstico de muchas enfermedades de este aparato.
Histeroscopia: Examen endoscópico del interior del útero (matriz). Permite tratar ciertas enfermedades como determinados miomas uterinos.
Laparoscopia: Procedimiento en el que un laparoscopio (tubo fino y largo que se conecta a una cámara de vídeo) es introducido en la cavidad abdominal a través de una pequeña herida en los alrededores del ombligo, permite que el cirujano visualice los órganos y pueda actuar quirúrgicamente sobre ellos.
Laringoscopia: Procedimiento gracias al cual, mediante un endoscopio especialmente diseñado, se puede examinar y operar en la laringe.
Mediastinoscopia: Examen endoscópico, con posibilidad de realizar operaciones, del mediastino antero-superior de la cavidad torácica.
Toracoscopia: Exploración endoscópica de la cavidad pleural (tórax) que permite tratar quirúrgicamente múltiples enfermedades.
Ureteroscopia: Exploración endoscópica con posibilidad quirúrgica de los uréteres (conductos que comunican ambos riñones con la vejiga de la orina).
Comentá la nota