Pese a la poca producción sojera, la provincia recibe una cantidad de dinero que nada tiene que ver con su aporte al universo nacional al momento de la redistribución.
En este sentido, se puede realizar una calificación entre jurisdicciones ganadoras y perdedoras del proceso, como así también su cuantificación. Para ello, comparamos la distribución efectiva de los fondos con la distribución teórica que se daría asumiendo un criterio devolutivo, es decir, asignando los recursos del FFS en base a la distribución provincial de la producción sojera de la campaña 2011/2012. De alguna manera, esta distribución replicaría el esquema vigente para la extracción de hidrocarburos o metales, de la cual se benefician únicamente las jurisdicciones productoras, mediante el cobro de regalías.
La producción sojera presenta una alta concentración, dado que el 93% de la cosecha se concentra en 5 provincias: Buenos Aires (38%), Córdoba (24%), Santa Fe (20%), Entre Ríos (8%), y La Pampa (3%), esto es, en las regiones Centro y Pampeana, fundamentalmente.
La pérdida más significativa se registra en la provincia de Córdoba, dado que su coeficiente secundario equivale a sólo el 35% de su participación en la estructura productiva, seguida por Santa Fe con un 42%.
En el extremo opuesto se ubican las provincias de Formosa, Corrientes y Mendoza, con baja o nula producción y participaciones en torno al 4% del total del Fondo.
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