Lamentablemente desde el 5 de marzo los surtidores de bandera YPF han vuelto a incrementar los costos en todas las variedades de combustibles. De esta manera, todas las estaciones que se encuentran bajo la red de YPF –menos una que maneja un margen para colocar los precios finales- han incrementado el precio de igual manera como lo hicieron Shell y Esso.
Costos
De esta manera los productos YPF superaron en todas sus especies los valores del mes anterior: la Ultra Disel de costar $2,989 trepó a $3,059, la Nafta Súper de $3,713 a $3,789, la Fangio de 4,159 a 4,259.
Paro
Según trascendió, en diferentes provincias del país, y con mayor fuerza en Buenos Aires los estacioneros quieren provocar un paro general en reclamo de rebajas impositivas, sobre el tema Bigatti sostuvo: "Nosotros no somos partidarios del paro. Entendemos que ésta es la medida extrema, ha sucedido una suerte de genocidio de las estaciones de servicio. El 50% de las estaciones de servicios que existían en el 2003 han desaparecido, en algún momento se dirigieron las autoridades de la Confederación al Secretario de Comercio y le manifestaron el inconvenientes que estaban avizorando, y su respuesta nos hizo entender cual era la política del Estado, porque nos dijo que a las estaciones habría que tratarlas como "si fuesen un pajarito herido, se le pega la cabeza contra una piedra para que muera rápido", por lo cual, nosotros salimos espantados, y después nos enteramos que era una política caníbal y salvaje, o sea que las estaciones de servicio sobrevivientes son las que han captado un mercado de aquellas que cerraron sus puertas, porque al aumentar los impuestos aumentan los costos, y al mismo tiempo se incrementaron los sueldos, la categorización, y también las exigencias del Estado como costos de auditorías, control de los surtidores. Son todos litros de combustible adicionales para llegar al punto de equilibrio. Antes una estación que vendía 150 mil litros subsistía, hoy necesita más de 300 mil litros", remarcando que las estaciones de servicio de Formosa que quedaron están vendiendo esa cantidad.
"Acá ya se dio anteriormente, alguna estación que se pensó abrir se edificó y se frustró el intento. El porcentaje es de una desaparición del 35% de las estaciones de servicio en el territorio formoseño", agregó sobre el tema.
Porcentajes
Además, al ser consultado sobre cuál es el porcentaje de aumento que tuvo en relación al mes pasado sostuvo: "El incremento varía según el comestible en un 3%", agregando que las causas serían: "hay un componente impositivo, y pienso que fue por la variación del valor que recibe la misma petrolera. El porcentaje normal de una estación de una YPF abanderada es del 7,1 %. En las otras estaciones el porcentaje puede ser mayor", agregando además: "En el precio del combustible la mitad es impuesto. Pero yo creo que con los condicionantes que tiene el presupuesto nacional de baja de recursos, y que se habla de déficit financiero yo creo que no van a renunciar a un impuesto que se cobra de todas maneras de forma muy fácil. El contribuyente no lo percibe cuando está pagando el combustible, esto es una fuente de ingreso muy importante para el Estado".
Importar
Además Bigatti hizo alusión que ya se está consumiendo combustible importado por parte de las petroleras: "Ya se está importando combustible, hay productos que son por su calidad como el caso de su calidad eurodisel se importa, también el gasoil. Muchas veces se dio en la Argentina la importación del gasoil. Aumentó la producción agropecuaria y ganadería, sumando la tecnología de última generación que consume mucho combustible. Por lo cual al aumentar la producción, aumenta la demanda de gasoil, y seguramente este año será uno de mayor demanda de este producto", finalizó diciendo entre otros temas Bigatti.
La suba en los últimos tres
años fue superior al 220 por ciento
La nueva suba en los precios del combustible originó una escalada que supera los 4 pesos en el producto de mayor costo. Teniendo una mirada retrospectiva, los valores asustan por la violenta crecida que se han registrado en los últimos tres años. En el 2009, marchando el mes de febrero el combustible valía: Gas Oil $2,32, Nafta Súper $3,05, Nafta Premium $ 3,577.
En el 2008: Gas Oil $1,80, Nafta Súper $ 2,20, Nafta Premium $2,50.
Para marcar aún más las abruptas subas que se vienen registrando, en el año 2007 el combustible de bandera YPF costaba: Gas Oil $1,52, Nafta Súper $1,93, Nafta Premium $1,93.
La Premium superó los 4 pesos en todo el país
Los automovilistas que cargaban nafta Fangio XXI por la nada desdeñable razón de ahorrarse unos 35 pesos por tanque, ahora tienen un motivo menos para hacer la cola frente a los surtidores de YPF. Ayer, la petrolera que tiene el 57% del mercado nacional de naftas, llevó el precio de la Fangio XXI a 4,012 pesos por litro, que representa una suba de 5,6% en Capital y Gran Buenos Aires. En surtidores de Misiones o Formosa, el mismo combustible pasó a costar $4,259 el litro.
Ya no quedan naftas de tipo "premium" por debajo de los 4 pesos, al menos al norte del Río Colorado (en la Patagonia, los precios son más bajos). YPF también incrementó entre 1,3% y 5% el precio del gasoil Eurodiesel ($3,71 en Capital y un tope de $3,799 en la Región Noroeste). Traducido en el costo para el bolsillo, una carga de 45 litros de Fangio XXI en Capital pasó a costar $ 180,5, mientras que en una estación Shell, la misma carga de V-Power ahora sale $186,70. Shell había aumentado sus precios 24 horas antes.
Determinación
En cuanto a la Súper XXI (representa 18,75% de las ventas totales de nafta, según la Secretaría de Energía), fuentes del mercado aseguraron que YPF podría determinar en forma "inminente" un ajuste similar al de la Fangio.
En YPF aseguraron desconocer el tema. "Somos los últimos que se enteran", dijeron voceros de la petrolera que hoy maneja el grupo Eskenazi. Los mismos voceros aseguraron que el incremento de 20 centavos en la nafta Fangio "fue porque no nos quedó otra alternativa, ya que estamos procesando todo el crudo que tenemos en el mercado interno".
El trasfondo de ese argumento es simple, aunque por corrección política nunca se dice en voz alta dentro de las petroleras: están aumentando los precios para ganar más dinero, desde ya, pero también vender menos combustible.
En el caso de YPF, sus voceros admitieron que tuvieron que priorizar la demanda de su red propia. "Hay una suba de la demanda de naftas que no nos logramos explicar, pero sigue subiendo, aún después de las vacaciones", agregaron en la petrolera. YPF le recortó a Dapsa, distribuidora que abastece a las estaciones de servicio "blancas", 50% de los despachos.
Petroleras
En el caso de Shell y Esso, dos petroleras especializadas en "downstream" (refinan el petróleo y lo venden, pero no lo producen), el argumento recurrente no es únicamente que compran el petróleo en dólares y venden el combustible en pesos. Aseguran que, además, para llegar a la refinación de nafta deben producir tal cantidad de fuel oil que les genera pérdidas, ya que habría un exceso de oferta, tanto local como importado desde Venezuela. Rosario Sica, titular de Fecra (entidad que reúne a estacioneros independientes y "blancos") dijo que pese al aumento de YPF generó cierto alivio en el sector, pero que "va a seguir habiendo un desabastecimiento parcial". Y le pidió al Gobierno una solución que arbitre para garantizar la provisión de combustible. "Le pedimos a la Presidente se baje del helicóptero y se suba a un auto", azuzó.
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