El delantero de Atlético de Madrid suena en Barcelona y el volante de Milan tiene un pie en Real Madrid.
Kaká sólo habla con los suyos. "Hasta la semana que viene no va a tener contacto con la prensa", dijo cordialmente Rodrigo Paiva, jefe de prensa de la Selección de Brasil a Clarín. El motivo es claro, y hasta entendible: 200 periodistas brasileños quieren saber en qué punto está su historia con el Real.
Todo lo contrario ocurre con el ex delantero de Independiente, Villarreal y Manchester United. Enfrenta los micrófonos y cuenta su felicidad luego de haber conseguido ser nuevamente el Pichichi de España: "No pensaba terminar arriba de la tabla de goleadores con 32 conquistas. Pero se dio así y encima pudimos lograr entrar a la Liga de Campeones de Europa", comentó quien atacará junto a Luis Suárez.
El crack paulista de 27 años, autor de 16 goles en el último campeonato italiano, será el conductor del equipo que está segundo en las Eliminatorias, detrás de Paraguay. La fórmula ofensiva la completan Robinho y Luis Fabiano, el mismo que amargó a Uruguay en San Pablo. En el reconocimiento del estadio, ayer a la tarde, Dunga habló por espacio de cinco minutos con Kaká. Lo quiere metido en este partido, clave para Brasil. Un dato: el técnico pidió que no haya ningún empresario en el hotel y restringió el uso de los celulares.
Pero es complicado que Kaká no tenga la cabeza acá y allá. Las cifras que se manejan por su pase son impresionantes. Cuentan que después del partido con Paraguay y antes de la Copa de las Confederaciones, Kaká estaría viajando a Madrid para rubricar todo lo que se viene hablando.
Pero, paralelamente, las revistas de la farándula también se ocupan de ellos: mientras Kaká mostró a Luca, el hijo que tuvo con la bella Caroline Célico, Forlán apareció en todos los puestos de diarios de esta ciudad junto a la popular Zaira Nara, su novia argentina...

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