Forestadora misionera fue elegida la mejor del país

Se trata de la firma Puerto Laharrague SA, que tiene más de 100 años en la provincia. En 2005 inició un proceso de modernización que la llevó a producir 60.000 toneladas de pino por año en 5.500 hectáreas. Esperan ganar más eficiencia en los próximos años.
Puerto Laharrague SA fue elegida a fines del año pasado como la mejor forestadora del país en la octava edición del Premio a la Excelencia agropecuaria que anualmente entregan el diario La Nación y el Banco Galicia. Para Nicolás Laharrague, director gerente y miembro de la cuarta generación de la familia en Misiones, el reconocimiento a la empresa se logró gracias a una fuerte apuesta a la innovación y al esfuerzo constante de todos los que la componen.

Se trata de una firma que tiene una historia de más de 100 años en suelo misionero y que aprovechó la primavera que tuvo la actividad entre 2003 y 2008 para llevar adelante un proceso de modernización que elevó su competitividad. Su principal función es abastecer de materia prima a la planta industrial, negocio que los Laharrague comparten con otra familia de larga tradición forestal, los Chodorge. Tienen 5.500 hectáreas de plantaciones y el año pasado facturaron más de ocho millones de pesos por una producción de 60.000 toneladas de pino y 6.000 metros cúbicos de nativas. “En la parte forestal trabajan en forma directa 80 personas, además de contratistas. A eso hay que sumarle alrededor de 250 personas que trabajan de modo indirecto”, detalló el directivo.

A la hora de enumerar el patrimonio Laharrague detalló que “tenemos 6.500 hectáreas, de las cuales 5.500 están forestadas. Aparte tenemos 20.500 hectáreas de monte nativo del que hacemos uso sustentable”. Después aclararía que también cultivan alrededor de 1.500 hectáreas de propiedades de terceros bajo convenios de derecho real de superficie.

Aunque el lote que más orgullo provoca al joven empresario es una plantación de enormes araucarias de más de 60 años, explica que casi exclusivamente cultivan pino de la variedad Taeda. “En términos de rendimiento es lo que más conviene. La Araucaria está desapareciendo como especie de cultivo, es una lástima porque es un árbol hermoso que además da una madera muy linda. El problema es que tarda mucho en crecer y su madera no tiene un valor de mercado proporcional a la inversión que requiere producirla”, detalló.

La innovación constante es una de las premisas de la firma, solamente siembran semillas de la mejor genética disponible compradas a las compañías Alto Paraná y Bosques del Plata (filial argentina de CMPC), líderes en desarrollo de genética forestal. “Para nosotros fue muy importante haber desarrollado una alianza con ellos, creemos en el trabajo conjunto de las empresas grandes con las medianas y las chicas”, declaró.

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