El Fondo del Bicentenario, creado por el gobierno nacional mediante un decreto de necesidad y urgencia, es para el grueso de las provincias, más que una iniciativa pasible de ser analizada, una jugada del poder K que no les deja mayores opciones. Los gobernadores la apoyarán porque necesitan mantener buenas relaciones con Cristina Fernández para tener la posibilidad de contar con auxilio federal ante los desfinanciamientos de sus cajas.
Es que nuestra provincia es una de las jurisdicciones más endeudadas del país, y también una de las más dependientes de los recursos de origen federal. Su recaudación fiscal propia representa apenas una décima parte de sus ingresos. Los demás son partidas transferidas desde la Capital Federal, y de ellas la más importante es la coparticipación.
Pero además, el plan de obras de la gestión chaqueña -más de 2.000 millones para este año- está fuertemente atado a las inversiones definidas por el gobierno central, y lo mismo sucede con la política social provincial, que por diferentes programas recibirá durante este ejercicio un aporte de nada menos que 3.500 millones de pesos desde la Nación. La masa salarial estatal, en tanto, rondará los 3.100 millones.
Panorama duro
"Ni lentos ni perezosos, los gobernadores vieron en la necesidad del gobierno de llevar el proyecto del Fondo del Bicentenario al Congreso una oportunidad de negociar, mediante el voto de sus legisladores propios, las necesidades de caja y financieras de las provincias. Ya se anotaron en la negociación gobernadores oficialistas, semioficialistas y hasta opositores pertenecientes a partidos y coaliciones que se oponen al uso de las reservas", decía el domingo, en un amplio informe sobre el tema, el suplemento económico del diario Clarín.
Para retratar el contexto en el que las gobernaciones emprenden esas negociaciones, la publicación señala que las consultoras privadas estiman que en 2009 las provincias cerraron con un "rojo" de entre $ 9.000 millones y $ 18.000 millones. Y si se agregan las necesidades financieras por las amortizaciones de los servicios de la deuda, el bache oscila entre los $ 18.000 millones y $ 27.000 millones.
"Para este año, según la pauta salarial que se apruebe y que tiene fuerte peso en el gasto total, el déficit fiscal podría ser superior. Sumadas las amortizaciones de capital, el bache financiero podría superar los $ 30.000 millones", menciona el artículo.
Sólo para deudas
El DNU del Fondo del Bicentenario fija que las llamadas "reservas de libre disponibilidad podrán aplicarse al pago de obligaciones contraídas con organismos financieros internacionales y al pago de servicios de la deuda pública del Estado Nacional." Y respecto de 2010, establece un Fondo del Bicentenario de US$ 6.569 millones, de los cuales se pagarán a organismos multilaterales US$ 2.187 millones y US$ 4.382 millones a tenedores privados.
"Así, el texto aparece limitado a las deudas del Estado nacional, aunque es sabido que una parte del endeudamiento provincial está garantizado por el Estado, como es el caso del Bogar o de deudas con los organismos financieros internacionales.
Por eso el nudo de la negociación de las provincias pasará por alcanzar acuerdos con el gobierno para obtener fondos adicionales para cubrir déficits o financiar gastos y proyectos de infraestructura", apunta el informe.
"Para los gobernadores no sólo el Estado nacional tiene déficit y necesidades financieras. También los tienen las provincias, y las supuestas reservas excedentes -dicen- "son de todos" o "para todos", agrega.
El Chaco, que esta semana encara una dura negociación con los docentes para intentar que el ciclo lectivo comience sin paros, y que tendrá un año de permanentes demandas sectoriales, se ilusiona con lograr que esa idea de beneficio colectivo se haga realidad, y que no ocurra que el fondo termine siendo funcional solamente a las necesidades de la Casa Rosada.


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