Fénix recordará en años la gran noche que vivió de ayer en Pilar. Porque entre Hugo Silva y Marcos Riquelme, autores de 2 goles cada uno, fabricaron el milagro y le regalaron al gran marco de gente que copó el Carlos Barraza un triunfazo histórico por 4-3 frente a un grande como Temperley.
Pero el desarrollo del juego, en una cancha pesada y embarrada, tuvo todos los condimentos necesarios. Y cuando parecía que el Albinegro estaba más cerca del segundo, Temperley lo dio vuelta en 2 minutos.
Y cuando parecía que el local estaba cerca del empate Martín Minadevino clavó el 3-1 que parecía sellar la victoria. Pero dando un plus extra, el equipo de Pilar encontró en 4 minutos cambiar la historia para seguir dando pelea en la cima del torneo de la Primera B Metropolitana.
Es que ahora se acomodó con 34 puntos y quedó a 2 del nuevo líder del certamen, Nueva Chicago.
Después de verse sorprendido en el arranque del partido por un Celeste que se lo llevó por delante y en el que el Animal López lo puso en aprietos, el Águila se acomodó mejor, el medio comenzó a funcionar y con la velocidad de Mariano Puch desestabilizó las últimas líneas rivales.
Y en 4 minutos, el Águila tuvo chances claras de gol que no pudieron concretar ni Silva, Riquelme y Puch. A los 27’, Brian Cucco sacó en la línea el taco de Riquelme que tenía destino de arco.
Las emociones
El segundo tiempo estuvo lleno de emociones y fue para el infarto. De movida, jugando mejor, el equipo rosa ganaba merecidamente a los 3’ con una estupenda definición de Silva. E inmediatamente, Federico Crivelli evitó el 2-0 al taparle el mano a mano a Daniel González.
Fénix iba pero perdonaba y Temperley fue contundente, porque en 2’ lo dio vuelta. Primero Leonardo Di Lorenzo hundió en el arco un centro que bajó López y luego, el Animal clavó abajo, contra el palo izquierdo, el 2-1.
Al local le costó reaccionar y cuando parecía que estaba cerca del empate, Minadevino clavó un zurdazo en el ángulo superior izquierdo para el 3-1.
Parecía que se venía la noche pero Fénix reaccionó rápido y descontó con Silva.
Entonado y apoyado por el aliento de la gente, el Albinegro fue por más y en un minuto cambió la historia del partido. El Pájaro Riquelme corrió más de lo que a esa altura podía y empató con un exquisito gol a los 38’, y a los 39’ llegó antes que todos por el segundo palo para empujarla y festejar un emotivo e inolvidable 4-3.
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