El Águila ganó un partido complicado frente a Morón, que se quedó sin entrenador, por 2-0 con goles de Ruiz y Vargas. Llegó a los 46 puntos y esta cerca 50 para asegurarse la permanencia. Por ahora marcha 4º, en zona de cuadrangular por el 2º ascenso.
El encuentro comenzó como cualquier otro del ascenso: pierna fuerte y despejes por doquier. En la primera etapa hubo pocas chances de gol y casi todas fueron para el equipo de Pilar. Las más claras estuvieron en los pies de los dos hombres más letales del local. Primero fue Marcos Riquelme quien recibió, dominó y se la picó al veterano arquero Gagliardi desde el vértice derecho del área grande para enviarla directo al travesaño del "Gallo" que se salvaba.
Luego fue Leonardo Ruiz el que hizo una de fútbol sala al eludir tres defensores rivales dentro del área contraria y, luego de definir de punta, mandarla apenas por arriba del horizontal del equipo del Oeste del Gran Buenos Aires.
El complemento tuvo un sólo dueño y fue el Albinegro. Apenas comenzada la segunda etapa Mariano Puch apiló a todos los que le salieron al cruce y, caño espectacular mediante, dejó a "Cachete" Ruiz en posición de remate. El chaqueño disparó desde lejos con tanto efecto como precisión y decretó el 1 a 0 antes del minuto de juego.
Si hay algo que se le criticó en la primera rueda a Fénix fue el poco oficio que evidenciaba para cerrar partidos que parecían ganados. Esta vez el anfitrión se acomodó en todas las líneas y realizó un planteo inteligente al esperar a Morón desesperado -el resultado lo mandaba casi al descenso directo- y asediarlo con un contragolpe atrás del otro.
Luego de algunos ataques que no prosperaron, como un cabezazo de Zúccaro que pasó cerca del segundo palo, fue el propio Gallito el que le solucionó el trámite a Fénix al regalar un penal claro por mano de Granero, que además se fue expulsado. Nicolás Martínez Vargas cambió por gol a los 83 y liquidó el partido totalmente.
El equipo de la dupla Orsi-Gómez alcanzó con esta victoria las 46 unidades y dejó en claro que, a pesar de sufrir algunos traspiés, no se rinde en esa puja por entrar en el reducido.
Párrafo aparte para Leonardo Ruiz que ya es un ídolo indiscutible en la hinchada de Fénix y, para los cabuleros, marcó cada vez que televisaron a su equipo. Con su anotación suma 13 goles y se posiciona a 2 de Ramón Lentini, el goleador del certamen. Remarcable también lo de Joaquín Marcos, Daniel González y Hugo Silva adueñándose del mediocampo.
El próximo rival será Defensores de Belgrano, el próximo sábado y de visitante. El Dragón lucha por mantener la categoría y el encuentro promete, a pesar de la dificultad, ser digno de verse.
Tal vez sea fácil dejarse llevar por el exitismo, pero este equipo es histórico y sólo habría que disfrutar de este presente sin exigir nada más de lo que ya brindaron. Mirar el presente y la realidad de los que ascendieron en los últimos años a la Primera B Metropolitana es un buena manera de valorar la gesta del Cuervo. De todas maneras es difícil no ilusionarse con otro ascenso. Uno más.
Comentá la nota