En Las Flores, como pez en el agua

En Las Flores, como pez en el agua
Acompaña a Omar Perotti en la lista Por Más Santa Fe del Frente Santa Fe para Todos. “No prometo nada, sólo le pido a la gente que me dé una oportunidad y que confíe en mí”, dijo.
Su página web dice que ya lleva caminadas 883 cuadras de la ciudad. Quizás por eso pareció tomar la recorrida con El Litoral como una más de su campaña. Su trayectoria deportiva y su asidua relación con los medios de comunicación le allanan el trabajo de hacerse candidato. Es que arranca en la línea de largada con dos ventajas: muchos vecinos lo conocen y no lo intimidan las cámaras.

Antes de salir, anticipó las tres situaciones que provocaría su presencia en Las Flores: “Van a estar los que me reconocen apenas me ven; los que me junan pero tengo que decirles ‘Soy Diego Degano’ para romper el hielo; y los que aun así no tienen idea de quién soy”. Y fue tal cual.

La primera vecina que lo vio bajar de la camioneta de El Litoral, lo estudió con atención. Parecía pensar “a éste lo conozco de la tele”. A sus 74 años, Elvira Pleshuk compraba verduras en un puesto callejero de la Manzana 3. Cuando la saludó, le preguntó: “¿Sabés quién soy?”. “Sí. Mino, Luis Mino”, contestó con seguridad. Respiró hondo, aclaró la confusión y redobló la apuesta: “¿Sabés que soy candidato a intendente?”. Ante la segunda negativa, la tomó de los hombros y la espetó: “¿Pero en qué ciudad vivís?”. La anciana soltó una carcajada. Estaba feliz de hablar con un famoso. “Mi nieto aprendió a nadar en Unión con vos”, le dijo, segura ya de a quién tenía enfrente.

Simpático y entrador, al final de la charla Degano había conseguido el voto de Elvira: “Encantada de hablar con vos, Dieguito. Te voy a votar. Voy a ir a pesar de que no estoy obligada por mi edad”, prometió y le deseó “muchísima suerte”.

A pocos metros, tres vecinos lo miraban hacía ya unos minutos. “Ahí viene el hombre que le va a hacer la tribuna a Unión”, bromeó Alejandro Alí, fanático hincha de Colón. “No la voy a hacer porque van a sacar la pileta”, les siguió la corriente.

“¿Degano?”, interrumpió Graciela Owczar, la tesorera del Monoblock 20. “Sí, ¿cómo te va? Muchachos, ahora tengo que conversar con una dama”, se disculpó y se dejó llevar al interior de la torre. “¿Por qué están así los edificios? Hay que cambiarle la cara al barrio. Cada vez que vengo de norte a sur por Peñaloza me da vergüenza ver que el Fonavi por excelencia de Santa Fe está tan descuidado”, se lamentó.

Una pareja que pasó en moto lo vio y dio la vuelta. “¿Y tu casco?”, increpó a Walter Ojeda, quien se presentó como “un desocupado”. Su mujer, Ester Benz, trabaja 10 horas por día y es el sostén de la familia. “Es Benz pero de los que no tienen plata”, bromeó Walter. Pero ella, rápida, le contestó: “No sé de qué se queja, si lo mantengo”.

A ella le preguntó cuál sería su demanda si él fuera intendente. “Hace falta más seguridad”. Ante esos planteos repetidos, el ex nadador exigió ejemplos concretos: “Contame un caso, ¿qué ves vos?”. Walter le contó que la noche anterior había tenido que bajar desesperado porque “se agarraron a los tiros” en el monoblock 6 y sus hijos estaban jugando abajo. “Este es el gran desafío que tenemos. En el caso de que llegue a ser intendente hay que movilizar a la gente, entre todos podemos resolverlo”, intentó esperanzarlos.

Degano ya había estado otras dos veces en Las Flores, acompañado por representantes barriales y referentes justicialistas. “Si bien es importante la contención que ellos te dan, si me dan a elegir, prefiero ir solo con mi alma para no intimidar a la gente”, confesó. Acostumbrado a enfrentar competencias en soledad, como en sus años de nadador, demostró seguridad y entabló un mano a mano distendido con todos los vecinos. El campeón de aguas abiertas campeó con comodidad el desafío que le propuso El Litoral. Aunque en el barrio se movió tan ágil como en el agua, sabe que esta vez deberá esperar el veredicto de los santafesinos.

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