Ambas partes anunciaron que irán ante la Cámara de Apelaciones para que se revoque la falta de mérito que benefició al oficial Claudio Salas. La Multisectorial se reunirá mañana para evaluar medidas.
La presentación la harán ante la Cámara de Apelaciones, la cual en un caso reciente que involucró a otro policía acusado de asesinar a un adolescente en el mismo sector de esta ciudad, resolvió dejarlo en prisión hasta que se realice el juicio en su contra. La secuencia con la que se desarrolló ese caso, de todos modos, presenta diferencias con respecto al de Brian.
“El lunes a primera hora nuestro abogado va a hacer la apelación; desde ayer -por el viernes- está trabajando en la presentación”, adelantó ayer Elizabet Hernández, la mamá de Brian.
En tanto fuentes judiciales señalaron que el fiscal Breide Obeid aún no fue notificado oficialmente de la resolución. En caso de que esto ocurra mañana, tendría plazo hasta el viernes para hacer el planteo.
En medio del rechazo que generó la decisión judicial, la Multisectorial anunció que se reunirá el lunes a las 19.30 para analizar qué medidas se adoptarán desde este espacio que integran diversas organizaciones sociales.
Los incidentes que se produjeron en el barrio la noche del viernes, cuando los amigos, familiares y vecinos atacaron a piedrazos la Comisaría 16, continuaron hasta la madrugada de ayer. La madre de Brian denunció que ella y su hijo fueron heridos por disparos con balas de goma.
La Cámara de Apelaciones que deberá resolver si Salas regresa a prisión o mantiene la libertad, está integrada por los jueces Richard Trincheri, Héctor Rimaro y Daniel Varessio.
En septiembre pasado le tocó intervenir en el caso de Gastón Casas. El joven, de 19 años, murió el 22 de julio tras recibir dos disparos por la espalda del suboficial Héctor David Méndez. El hombre estaba de civil y, según la investigación preliminar, lo mató porque sus hijos habían tenido diferencias con la víctima.
Por mayoría, los jueces Rimaro y Trincheri decidieron que Méndez siga detenido hasta que se realice el juicio en su contra. Uno de los argumentos que esgrimieron fue que ante las pruebas reunidas y la condena que podría recaer sobre el suboficial existía riesgo de que se fugue.
En el caso de Brian, el juez Marcelo Muñoz entendió que ninguna de las dos principales hipótesis que surgieron durante la investigación pudieron probarse. De todos modos, con los elementos que reunió, le dio mayor crédito a la versión del policía, a quien le dictó la falta de mérito.
Alguien apuntó
En su declaración, Salas planteó que la madrugada del 19 de diciembre vio cómo, al pasar a su lado la copué Renault Fuego en la que iba Brian con seis amigos, alguien le apuntó con un arma desde el interior. Y agregó que tras observar un fogonazo, apretó el gatillo. Esta versión fue avalada en gran parte por los dos efectivos que iban con Salas en el patrullero (no hablaron de la existencia de un fogonazo).
Para el juez, el arma en el interior del auto existió, ya que fue secuestrada allí. Era un 22 largo, que estaba descargado. Rechazó la posibilidad de que haya sido “plantada” como denunciaron los adolescentes que iban en el auto.
Asimismo, no descartó que el efectivo haya visto un fogonazo. Deslizó que la luz de los celulares que llevaban los jóvenes o los cigarrillos que algunos habrían ido fumando quizás provocaron ese efecto.
El principal punto de discordia estuvo centrado en si desde el exterior, el policía pudo observar el arma que iba en el interior, ya que la ventanilla izquierda del auto parecía estar polarizada.
De acuerdo a lo que planteó Muñoz, el peritaje reveló que el vidrio no estaba polarizado, sino que tenía “un efecto esfumado que se pudo provocar por el desgaste de los años”.
Brian fue baleado en la nuca la madrugada del 19 de diciembre. Junto a sus amigos, le habían sacado el auto al padre de uno de ellos y salieron a dar unas vueltas por el barrio. Cuando la Policía quiso identificarlos, el conductor del auto decidió acelerar y escapar. A partir de ahí comenzó un operativo que terminó en la esquina de Casimiro Gómez y Gervasoni, en San Lorenzo.
El auto era perseguido por un patrullero, pero en esa esquina lo esperaba otro, en el que estaba Salas con otros dos policías. El sospechoso bajó del móvil y al pasarle la coupé Renault Fuego por al lado disparó.
Comentá la nota