Fiscal denunció a la procuradora Falbo por coacción y tráfico de influencias

La presentación del doctor Heredia fue ante la Justicia penal y ante los ministros de la Corte. Acusa a la "jefa de los fiscales" bonaerenses de orquestar una persecución. Presentó una cámara oculta
Por sus protagonistas y condimentos, el escándalo no tiene precedentes en la Justicia bonaerense.

-“La doctora Falbo tiene problemas conmigo desde hace años, desde que asumió como procuradora. Igual que con otros fiscales, me hace sumarios por doquier para ablandarme, fiel a su política del garrote. Pero lo que me hizo a mí es más grave, porque ahora es delictual: mandó a un enviado, a un alto funcionario de la Policía Judicial para coaccionarme y pedirme que renuncie a cambio de borrarme los sumarios. Entonces, lo grabé y lo filmé con un dispositivo oculto. Y realicé la denuncia penal ante la fiscalía en turno y ante todos los ministros de la Suprema Corte bonaerense, a los que les pido protección y solicito que investiguen, para garantizar el correcto y normal funcionamiento de la magistratura”-.

El testimonio, pronunciado bajo la incesante lluvia, pertenece a un fiscal de La Plata que ayer denunció penalmente a la procuradora general de la Suprema Corte María del Carmen Falbo por realizar una persecución en su contra obligándolo “a renunciar a su cargo” con la promesa de que “le borrarían un sumario”. Y la imputó por los delitos de “coacción agravada” y “tráfico de influencias”, cuya pena es de 6 a 22 años de prisión.

La denuncia fue presentada por el fiscal Leandro Daniel Heredia ante la Unidad Funcional de Instrucción en turno de La Plata y ante la oficina de Control Judicial de la Suprema Corte bonaerense. Es que para el fiscal, estos hechos “por su seriedad comprometen en grado sumo el equilibrio institucional del Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires, significando además un descomunal atropello a mi investidura”.

De las conversaciones, cuyo contenido fue divulgado ayer a numerosos medios de prensa, surgen manejos espurios para la designación de fiscales, aprietes, traslados, sumarios y castigos con nombres de alta jerarquía. Un cóctel explosivo.

Heredia precisó que a los sumarios que le venía realizando la procuradora, ahora se le agregaron las reiteradas visitas de un alto funcionario judicial, a quien definió “como un enviado” que le “aconsejaba renunciar a su cargo” para “no ir preso”.

El fiscal dijo que, a poco de asumir, la procuradora lo cambió de destino de La Plata a la localidad de Presidente Perón, y luego le envió numerosas inspecciones.

En su presentación de veinte fojas a las que Hoy tuvo acceso, Heredia expresó que el secretario de la Policía Judicial de la Procuración, Pablo Farías, lo fue a ver siete veces. Y al notar que el contenido de sus mensajes “incurría en lo delictual”, decidió grabar los encuentros.

Farías, según el fiscal Heredia, le decía que Falbo quería “aliviar su situación”, detalladno que era “mandado” por “ella” y por el secretario de Política Criminal de la Procuración, Homero Alonso, y el jefe de la Policía Judicial, Jorge Amorín.

“Me dijo que tenía que renunciar o iba ir a parar a una unidad carcelaria, por un pedido de juicio político elevado por la doctora Falbo”, explicó el fiscal Heredia.

En ese sentido, Heredia señaló que hubo siete encuentros. “En cuatro lo grabé (a Farías) con audio, y en uno lo filmé con una cámara oculta”, indicó el fiscal, y acompañó los registros fílmicos a canales de televisión abierta y de cable.

En esas conversaciones, según surge de las denuncias penales formuladas ayer por Heredia ante la Suprema Corte y ante la Fiscalía General de La Plata, el “enviado” de Falbo le hizo una reseña de oscuros manejos en la designación y destitución de fiscales, y en la política de sumarios y castigos que lleva adelante la procuradora.

Al ser consultado si cree que se trata de un único caso, Heredia respondió que “siempre se habló de la política del garrote que aplica Falbo a los fiscales de la Provincia. Pero conmigo es más grave. Estamos ante algo delictual, y por eso la denuncié penalmente”.

“Un vulgar lacayo”

En su escrito, el fiscal platense, luego trasladado a Presidente Perón, Leandro Heredia, dijo que tras las inspecciones en su fiscalía, la procuradora lo denunció el 27 de abril por “abuso de autoridad” e “incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

Heredia precisó que el “visitante” a su despacho, Pablo Farías, le ofreció renunciar a su cargo de fiscal para dar marcha atrás con la denuncia de Falbo. Y lo previno de algo más: la denuncia está radicada “en Berazategui, cerca del domicilio de la procuradora”, y la tramita “el fiscal Echazú”, que responde “a ella”.

Farías aconsejó además que, una vez presentada la renuncia, Heredia podía enviar a sus abogados a Berazategui para dejar sin efecto la denuncia. El fiscal definió a Farías como “un vulgar lacayo de Falbo”.

LE SOLTARON LA MANO

Desde la Procuración, un vocero oficial indicó ayer que “son una locura las acusaciones contra la procuradora. Farías es un instructor. No tiene ninguna potestad para plantarse y pedirle la renuncia al fiscal”.

Sin embargo, no se dijo nada acerca de los otros cuatro altos funcionarios denunciados por el doctor Heredia.

24 años: de la jura al jury de enjuiciamiento

En un tramo de su denuncia, el fiscal Heredia detalló que desde 1987 se desempeña en el Poder Judicial, habiendo pasado por distintos cargos.

El 22 de noviembre de 2000 fue designado en el cargo de fiscal adjunto de La Plata. Y pasó a ser fiscal titular el 23 de agosto de 2006.

El 23 de noviembre de 2007 prestó juramento de ley y fue designado con destino a la Unidad Funcional de Instrucción de Presidente Perón.

El 27 de abril de 2011, la procuradora formuló la denuncia en su contra en la Secretaría Permanente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios provincial. Según precisó Heredia, luego comenzaron las visitas del “enviado” Farías a su despacho.

Los otros escándalos

En los últimos años, en las páginas de este diario, se denunciaron varios escándalos en los que estuvo involucrada Falbo. Por ejemplo:

èOperó políticamente para que un soldado de su tropa, Diego Escoda, sea titularizado como fiscal general de Dolores. Escoda afronta varios jury y hasta fue denunciado por el intendente de ese distrito, Camilo Etchevarren, por haber “liberado la venta de drogas” en ese municipio. También fue denunciado por el padre de la joven Mara Mateu, asesinada en Santa Teresita en el año 2008.

èSancionó, en varias ocasiones, al fiscal Marcelo Romero, por haber vertido opiniones sobre distintos temas relacionados a la seguridad en medios de comunicación. También le realizó sumarios similares a los entonces fiscales Gabriel Sagastume y Mariano Lasarte.

èSancionó al fiscal de Dolores, Cristian Centurión, cuando avanzó en investigaciones hacia el poder político de Pinamar.

Control Interno, también en la mira

En su denuncia, el fiscal Heredia mencionó ayer a Ariel La Vecchia, que es un funcionario de Control Interno de la Procuración. Dijo que “fue el encargado de instruir actuaciones en mi contra”. “Lo llamativo -subrayó- es que es el hijo de un hombre que había sido enviado a juicio oral por el delito de abuso sexual, un caso muy recordado en La Plata porque se había considerado el primer hecho de acoso sexual laboral. Y que habría acontecido en una conocida casa de ropa masculina cercana a Plaza Italia. El hombre fue condenado en el juicio. Pero la Casación lo absolvió”.

Heredia dijo ayer que había motivos para que La Vecchia se excusara, y no lo hizo. Y además, la Procuración lo mantuvo en el cargo, a pesar de las nulidades planteadas.

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