Se conocieron los alegatos en el juicio por la muerte de Diego Bonnefoi y tanto el fiscal, Carlos López, como la querella, a cargo del doctor Alejandro Pschunder, pidieron prisión perpetua. La querella puso énfasis en el arma encontrada en un segundo rastrillaje y expresó que "no quedan dudas que fue plantada". La defensa, a cargo de Marcelo Ganuza, pidió la absolución o seis meses de reclusión por imprudencia. El 2 de junio se conocerá la sentencia.Fotos de Hans Schulz.
El querellante, Alejandro Pschunder, pidió prisión perpetua, con el agravante de alevosía por el grado de indefensión de la víctima, según el artículo 80, inciso 9 del código Penal. En su alegato comenzó expresando que cuando el cabo Colombil dice que se le escapa el tiro "está mintiendo". Fundamentó esto en la prueba pericial, dado que el disparo ingresa de izquierda a derecha, por la mollera y ligeramente hacia arriba y hacia atrás, según señala y menciona que en las dos declaraciones del cabo en instrucción dice que venía corriendo de izquierda a derecha. Afirmó que la falsedad surge de dos croquis realizados por Colombil y luego dio la verdadera versión de lo ocurrido "a mi criterio".
Afirma el abogado que el ángulo ascendente es mayor a tres grados, y si se resbala, tal como planteó el imputado, "nunca puede estar a tres grados, es para adelante o para atrás pero nunca a tres grados, si hacemos el cálculo matemático el ángulo jamás da tres grados". Insistió en que "no hay forma que suceda lo que dice Colombil en su declaración", dado que Diego estaba parado y era de estatura similar a la del cabo.
Pschunder agregó que es claro que Colombil da la distancia, a no más de dos metros y del mismo modo hace referencia a las declaraciones de Millanao, que "pensó que lo había reducido. Lo que pasa que no lo redujo, lo fusiló".
El abogado insistió en que por la posición de las personas y el ángulo de ingreso de la bala, queda claro que es por encima del hombro de Colombil, "adoptó claramente la postura y la intención de tirador, no hay forma alguna de que sus croquis y sus declaraciones hoy puedan ser variadas", en virtud de lo declarado por los testigos durante el debate.
Además agregó que "nunca dijeron que había un arma, cuando le preguntamos a Millanao acá dijo que no estaba en condición de peligro inminente, dónde estaba la necesidad del disparo", cuestionó y agregó que "Nigris fue muy claro diciendo que el arma no era que no funcionaba, sino que tenía una falla en el seguro de corredera y que los otros funcionaban, inclusive tiró la pistola al piso. Podía gatillar en la primera o en la cuarta, por ahi gatilló más de una vez, si o si tenia el dedo en la cola del disparador y eso no dice el reglamento, fue una persecución de la policía hacia estas personas que escapaban, pero en ningún momento hubo una situacion de tiroteo o enfrentamiento".
Luego se refirió a la tesis defensiva de que la tonfa y el arma estaban en la misma mano y dijo que "es prácticamente imposible, primero por el tamaño de la mano y porque la pericia del Centro Atómico dio sólo dos partículas. Hizo referencia a la reacción del defensor cuando declaró el testigo del Centro Atómico, dado que le dijo "usted está mintiendo". Afirmó Pschunder que "no le convenía a la defensa, es clarísimo que Colombil no lo llevaba en esa mano y además Millanao dice que tenía la pistola en una mano y la tonfa en otra". Agregó que "tendría que tener una mano gigante y una pistola con el caño torcido para que le diera a Bonnefoi" y calificó al relato de la defensa como uno de "Spielberg".
Por otro lado puso énfasis en las declaraciones de los peritos de Criminalística y consideró "vergonzoso" lo que declararon y que "en un radio de diez metros, y que a cuatro metros estaba el arma, dicen que no tenían luz y había luminaria y usaron reflectores, la pericia criminalísitca no era sólo Silva, eran Silva, Muñoz, dos testigos, qué casualidad está el juez y no vemos en cuatro metros el arma pero sí encuentro tres botones. Es vergonzoso y hasta violento, si son buenos y diligentes, en diez metros que tengan que rastrillar, no pueden comprar esa versión, nos faltaron el respeto a todos". Insistió en que "no puedo creer que una persona que vino acá y dijo que era perito y tenía una gran instrucción diga que no vio el arma y que aparece más de una hora después por un llamado telefonico, se hacen presentes y abra cadabra apareció el 22". Recordó que "tanto Silva como Muñoz dijeron que podría haber sido plantada".
Criticó la necesidad de plantar el arma, para similar un enfrentamiento y aseguró que "esto no se le puede creer a nadie". Consideró que hay delito de encubrimiento y pidió que la conducta de Muñoz y Silva pase al fiscal de turno porque "han querido encubrir el asesinato de Diego Bonnefoi y hacerlo pasar por un enfrentamiento, a ver cómo es esto, y también que se lo cite al juez Lozada, para que diga si cuando se preservó el lugar estaba o no estaba". Planteó que no se trata que no vieron el arma, sino que como estaba el juez, "no la podían plantar" y criticó que haya quedado cuidando el área personal de la comsiaría 28.
"Esta historia de ciencia ficción esta querella no se la cree", aseguró, al tiempo que consideró una vergüenza que a los policías no les controlen las armas, "pero porque no me dan las balas y no tengo manteniemiento se me escape un tiro tan ligero de cuerpo es otra cosa".
Finalmente dijo que "no estoy haciendo un juicio a la policía, acá la institución no tiene nada que ver, es un juiciio al cabo Colombil y un llamado de atención al gobierno para que nos den una mejor policía porque la policía está para cuidar". Finalizó su alegato pidiendo "nunca más un pibe en Bariloche muerte por el disparo de una bala policial".
En un extenso alegato, el fiscal Carlos López coincidió con la querella y pidió perpetua. Sostuvo que el caso no reviste tanta complejidad en su resolución como impacto social y gravedad. Aclaró que el proceso penal es un análisis técnico jurídico, que implica actuar desapasionado y ajeno a todo lo que son las presiones y las cuestiones políticas o de otra índole, sin perjuicio de que pueda tener consecuencias luego la sentencia que dicte el tribunal. Señaló que el caso presenta dos circunstancias o extremos que "ya están resueltos, la existencia material del hecho y la autoría". Precisó que está acreditada de manera fehaciente la muerte de Diego Bonnefoi y sostuvo que la causa de la muerte está acreditada mediante la autopsia.
El fiscal destacó que se trataba de una persecución de unos chicos y destacó que Bonnefoi estaba de espalda al tirador. Hizo referencia a declaraciones de Colombil en sede de instrucción y leyó que "esta persona en todo momento corría delante suyo sin nada en las manos, estaba casi por agarrarlo cuando se resbaló y sintió el disparo, a un metro o metro y medio". Además desestimó las declaraciones del cabo, ya que según las pericias del centro Atómico, consideró que no podía tener la tonfa y el arma en la misma mano.
López insistió en que el propio imputado fijó la distancia a la que estaba de la víctima, no mayor a dos metros y reiteró que "tenía plena conciencia que estaba persiguiendo a una persona que no estaba armada". Por esto señaló que la discusión sólo es la calificación legal.
Consideró que hay elementos suficientes para revertir el argumento defensivo del accidente, según el cual disparó cuando se le salía el arma de la cartuchera. También se refirió a la pericia de Nigris y sostuvo que "es un perito sospechoso desde mi punto de vista, qué casualidad después del hecho le dio cursos a la policía". A continuación, aclaró que "no estoy en contra de la policia ni estoy buscando el castigo a un policía porque sí". Afirmó que en todo caso si funcionaban mal los seguros eso no justifica la actitud del imputado, dado que llevaba la pistola cargada.
Respecto al implante del arma calibre 22, dijo que "uno puede tener suspicacia, como la ha tenido el querellante", que llama mucho la atención que en un primer rastrillaje, con luces alógenas, más allá de las luminarias de la cuadra, entre varias personas no hayan encontrado el arma que abiertamente el querellante dijo que ha sido plantada. "A mí no me consta, pero da para sospechar", afirmó. Planteó cuál es la incidencia del arma y si pudo haber estado armado Bonnefoi y señaló que no porque tanto Colombil como Millanao dijeron que no llevaban armas. Insistió en que tenía plena conciencia que estaba persiguiendo a un chico, desarmado y de espaldas. Respecto a la trayectoria de la bala dijo que fue casi paralela a la cabeza.
En cuanto a la calificación legal, señaló que en la requisitoria se incorporó el artículo 80 inciso 9, que se aplica "cuando un miembro de la fuerza de seguridad mata cumpliendo su deber y abusando de su poder". Aclaró que "desde mi punto de vista quedó claro con certeza los hechos, el encuadre jurídico es correcto en el artículo 80 inciso 9, pero no en el segundo, como pretende la querella".
Consideró el fiscal que podría haber usado la tonfa, "haber hecho cualquier otra cosa o haberlo dejado huir, el hecho era evitable". Expresó que "como bien dijo el querellante particular no había peligro inminente", tal como declaró "el propio reticente Millanao, que le afloró el espíritu de cuerpo".
López señaló que este hecho revela la falta de independencia del aparato judicial para investigar, dado que investiga la propia policía, y reflexionó que esas son "las carencias que tiene el poder judicial en cuanto a carencias y recursos para investigar correctamente. pero aún así con todas esas trabas, le creo que no salieron a matar a nadie, pero no le creo que fuera un accidente. Entiendo que tienen falta de recursos pero también falta de profesionalización en la policia. El funcionario policial es el funcionario público que más poder de hecho tiene, más que el propio gobernador, porque lleva un arma, eso lo hace muy poderoso y si el Estado le encomienda una tarea dándole un arma tiene que haber controles y profesionalización". Agregó que "ni una cosa ni la otra, ni admitir las presiones de ciertos sectores pero tampoco hay que permitir los abusos de poder del estado".
Agregó que "no dejo de reconocer las circunstancias en las cuales trabaja la policía con escasos recursos y con que realmente les toca bailar con la más fea en general y como bien dijo el querellante particular no se puede generalizar, hay muchos policías que son buenos y correctos y otros que no tanto, como jueces, fiscales, periodistas y cualquier función".
Por esto, Lopez, y tratando de finalizar su alegato ante el pedido del juez, dijo que en cuanto a la pena, aplicaba el artículo 80 inciso 9, y excluyó que haya sido cometido por culpa o imprudencia, pero sí en el ámbito del dolo eventual (querer un efecto, despreciando la probabiliad de ocasionar el hecho delictivo). "En el caso de Colombil si va corriendo detrás de una persona con arma cargada y bala en boca el arma no se dispara sola, tiene que haber sido gatillada, de otro modo no pudo haber salido el disparo. Se le iba cayendo y la toma en la mano. Quiere un efecto, aunque no quiere la muerte, menospreció esa situación". Insistió en que no había peligro inminente y que aunque no haya querido matarlo eligió perseguir y llevar el arma y recordó el reglamento de la policía que indica que el arma sólo puede ser usada en caso de peligro inminente para la propia vida o de terceros, cuando no hay otra salida.
El abogado defensor, Marcelo Ganuza, pidió la absolución, "sin perjuicio de la nulidad de la acusación del fiscal porque no está acreditada la intencionalidad de Colombil de matar a Bonnefoi, perseguía una silueta sin saber quién era".
Pidió el abogado que "en caso que encuentre irresponsabilidad por salir a la calle con un equipo defectuoso, no da para más del articulo 84, homicidio culposo por imprudencia, pido la pena mínima de seis meses sin inhabilitacion y subsidiariamente a que el tribunal decrete la absolución".
Finalmente reconoció que "sé que será un fallo muy dificil, por esta encrucijada, dado que habrá un sector de la sociedad a quien no habrá de conformar, más vale un culpable libre que un inocente preso, Colombil es sólo víctima de una encrucijada".
En su extenso alegato, Ganuza consideró que la acusación fiscal es violatoria del derecho en defensa, "es nula de nulidad absoluta", afirmó porque "me impide saber qué es lo que tengo que replidcar, pidió prisión perpetua el señor agente fiscal, habla del artículo 80 solamente, es insuficiente y nula, porque el artículo 80 es consecuencia del artículo 79, en su confuso discurso el fsical se olvidó de la raíz, que tiene que hablar de homicidio. El artículo 79 no fue nombrado por el fiscal."
Se dirigió a Sandro Bonnefoi y le dijo "de corazón se lo digo señor Bonnefoi, su hijo tenía derecho a la vida, yo también tengo hijos y Colombil también, su apellido quedará en esta provincia como un caso similar al de Carrasco en Zapala".
Señaló que a la defensa no le importa el arma supuestamente "plantada" y destacó que el único elemento de cargo que hay es la confesión de Sergio Colombil en la declaracion indagatoria. Afirmó que "Colombil fue sincero, dijo la verdad. Sergio Colombil declaró en una causa que nació mal" y reiteró que "es insoslayable que es un juicio a la policía, estamos cuestionando la preparación" y agregó que no hay test psicológico ni de capacidad para "los muchachos que integran la policía". Así mismo señaló que el lugar donde ocurrieron los hechos es el de mayor índice de criminalidad y al ir al procedimiento el policía "no sabe qué se va a encontrar". Agregó que "Bonnefoi corría y el policía también corría en el barrio de mayor violencia de Bariloche".
Por otro lado se refirióa a la acusación fiscal y señaló que "olvidó merituar la circunstancia de la cartuchera. No hace falta mucho perito para darse cuenta que es un harapo. Gana 2000 pesos al mes, y paga alquiler y tiene esposa y tres hijos y la cartuchera no era siquiera de él, porque ni cartuchera tiene. Esto es una tragedia señor presidente", expresó.
Insistió en que "no hay elementos de cargo, el único elemento es su confesion, no hay una vaina, un plomo, tampoco se hizo prueba de parafina en su mano, tampoco se probó que el plomo que mató a Diego haya sido del arma de mi defendido".
Reiteró que la tonfa estaba en la misma mano que la pistola y que es incuestionable que jaló el gatillo, pero "no porque haya prueba sino que es su confesión y hay que creerle, jalo del gatillo de un arma en mal estado y fácil de disparar".
Negó que Colombil haya apuntado y planteó "cómo va a apuntar Colombil si quedó claro que realizan instrucción en la escuela y luego pasan once años o quince que no hacen práctica de tiro". Insistió en que "Colombil ni siquiera sabía si esa arma funcionaba, la última practica de tiro fue hace seis años cuando salió de la escuela de policía".
Finalmente sostuvo que "el fiscal se olvida de esta tragedia que vive esta provincia abrumada por su riqueza, porque la policía se debate con los pocos recursos mientras tantos políticos se pasean con los últimos modelos".
Destacó que el gatillo "fue jalado por la mano de Colombil pero sin ninguna intención" y planteó que no se lo puede condenar a perpetua "por tener un arma que es una porquería, por tener una cartuchera que es un harapo".
Insistió en que "Colombil no tenía el propósito de matar a Dieguito Bonnefoi, si iba corriendo de espalda y a la noche, no me interesa ese revolver, pudo estar en la mano de Dieguito o no, yo creo que no, que efectivamente Diego no llevaba nada en la mano". Sin embargo reseñó que "Colombil no sabía a quién estaba persiguiendo, no tenía proposito de repelir ninguna agresión, es un hombre lúcido, tiene vista, lo corre con el garrote, no con el arma".
Insistió en que "la policía de Río Negro no está educada para matar ni para reprimir, como si pudo ser educada la de los años 70" y agregó que la muerte de Diego sirvió para que la policia refuerce la instrucción. "Es una trageida para este padre, que esa muerte sirva para dar vida, para evitar otras muertes, eso lo compartimos. Creo que de ser condenado es víctima de esta circunstancia social, política y jurídica, no merece esta privación, es un buen policía, no tiene una mancha en sus fojas, también es otra víctima de estas tres circunstancias".
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