A los estudios de La Mañana se acercó un grupo de vecinos del Barrio Yapeyú, quienes se oponen a la extensión de la Avenida Ayacucho con doble mano, porque se derribarán varios árboles añejos. Además de sumar contaminación sonora en un sector capitalino considerado residencial. Por su lado, el Secretario de Obras Públicas, Eduardo Barrionuevo, desmintió que se trate de un proyecto ya aprobado. Los residentes se mantendrán en alerta, dijeron.
En lo referente al aspecto del arbolado, recordaron que es una zona donde hay árboles de 100 años de vida, entre lapachos, sauces, palo borracho, que ya los intentaron cortar en la época de la intervención federal. Ya por esos años trascendió la intencionalidad de prolongar la Avenida Ayacucho y varios residentes junto con ecologistas lograron impedirlo.
Ahora resurge la iniciativa con la actual gestión municipal. Aunque sin la confirmación oficial, porque por los mismos micrófonos el Secretario de Obras y Servicios Públicos, Eduardo Barrionuevo, desmintió que se trate de un proyecto aprobado. Pero como dice el refrán popular, “cuando el río suena es porque agua trae”.
En este caso los vecinos levantaron el alerta, describiendo lo pernicioso para la naturaleza y para la ciudad si es que ese es el plan de pavimentación de la administración municipal. Que implicará transformar una zona considerada residencial, el barrio Yapeyú, incluso dicen que pagan los impuestos con esa condicionalidad, en un sector más al ser atravesado por una avenida de doble mano.
Según el relato vecinal, ya hablaron entre todos los residentes del Yapeyú, y están de acuerdo con la oposición porque ya padecen hoy en día las rajaduras edilicias después de la construcción inicial de la Avenida Ayacucho e incluso temen que aumento la contaminación sonora.
Quienes allí residen advirtieron que no cesarán en la lucha y comenzarán con una recolección de firmas para rechazar el proyecto de asfaltado y prolongación de la continuidad de calle Irigoyen.
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