El candidato a intendente del Frente Renovador/UNA se diferenció del oficialismo y el arroyismo respecto a la construcción de un hospital municipal. Apuntó a incrementar las salas y mejorar su servicio.
El actual vicepresidente del HCD Lucas Fiorini expresó que, en caso de que sea electo intendente, “su acción de gobierno priorizará la atención primaria de la salud en el Partido de General Pueyrredon”.
En tal sentido manifestó que “lo que primero debe hacerse es dar una solución a los centros de atención primaria aumentando su cantidad, mejorando las prestaciones y una vez terminado eso ponerse a estudiar la posibilidad de construir un hospital municipal, habida cuenta del alto costo para su construcción y posterior mantenimiento, sino estamos arrancando por el final, es un sinsentido que van a pagar caro los vecinos de los barrios, que seguirán pospuestos en su demanda por respuestas básicas de salud cercanas a sus domicilios. Los recursos son limitados, por lo tanto parte fundamental de un buen gobernante es que tenga un criterio serio y acertado en la asignación de prioridades, porque si no se tiene inteligencia en el manejo de las cuestiones públicas se terminan posponiendo las necesidades primordiales de la gente”.
“Hay que tener responsabilidad en lo que se propone, y sobretodo contemplar cuales son las reales necesidades de los vecinos de Mar del Plata y Batán. No es que estemos en contra de un nosocomio municipal -prosiguió el edil-, sino que nuestro planteo es tener orden en las políticas públicas y hacer hincapié comenzando por lo que nos piden los vecinos, por lo básico y cotidiano, para que por faraónicos proyectos no se termine desfinanciando lo esencial”.
En lo que refiere a las erogaciones que insumiría, el candidato a intendente manifestó que “el hospital municipal implicaría más del doble de erogaciones de lo que hoy insume el CEMA. Con un costo elevadísimo de construcción estimado en 500 millones de pesos, hay que sumar que poner un funcionamiento el hospital para 200 camas implicaría tener una planta permanente de 500 personas, 300 de ellos profesionales de la salud, y el gasto promedio del hospital sería de 20 millones de pesos mensuales, sin contar nada de alta complejidad”.
En tal sentido enfatizó “con menos de la mitad de ese presupuesto se podría llevar de 32 a 40 salas de atención primaria, con servicio de atención pediátrica las 24 horas más profesionales que atiendan de 8 a 20 hs. en materia de medicina clínica, ginecología y obstetricia, y odontología completa al menos en la mitad de las salas. Y si el municipio quiere contar con algunas camas hospitalarias propias puede hacer convenio con instituciones que actualmente funcionan en la ciudad, y eso sí puede ser accesible y realista en el marco de la delicada situación económica-financiera municipal”.
Fiorini agregó que “la prioridad en salud debe ser otra, vinculada a brindar en serio atención primaria, porque el que mucho abarca poco aprieta, y al final no se va a dar buen servicio en ningún campo: los números del municipio no dan para construir y mantener hoy un hospital, y si tenemos ese inmenso egreso presupuestario vamos a terminar desatendiendo aún más las ‘salitas’, que son insuficientes en cantidad y prestaciones efectivas como todos los vecinos de los barrios saben”.
“Es importante resaltar que la ciudad tenía 28 salas con 400.000 habitantes. Hoy tenemos 32 funcionando deficitariamente y con casi el doble de población. Es por ello que hay que aumentar los centros de atención primaria en los barrios, tanto en cantidad como en horario, prestaciones y profesionales que lo atienden. Estas son las prioridades hoy para los vecinos: guardia pediátrica, clínica y demás demandas básicas que tanto se requieren cubrir y es una solicitud barrial permanente. Nuestra propuesta va dirigida a descomprimir y mejorar los colapsados sistemas actuales, los cuales podrán optimizarse con la reorientación de los recursos y no con grandilocuentes anuncios” finalizó.

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