Finanzas bonaerenses en estado de alerta

A menos de dos meses de comenzado el año y en medio de una temporada récord, la Provincia ya echó mano a varios recursos para hacerse de dinero extra. Los economistas ya indican que el déficit será superior al previsto oficialmente
La provincia de Buenos Aires arrastra desde hace años un déficit estructural. Los puntos perdidos de coparticipación y el crecimiento del gasto público han sido básicamente las dos causas principales del rojo bonaerense. A sólo un mes y medio de comenzado el año, la Provincia ya echó mano a tres recursos (previstos en el presupuesto) para hacerse de dinero. La Tecla consultó a tres destacados economistas, quienes coinciden en que es por lo menos "preocupante" el hecho de que el ministerio de Economía provincial muestre este nivel de actividad en un mes como enero, en el que los mercados suelen estar más calmos. Además, sostienen que el déficit previsto para 2010 será bastante superior al que reconocen oficialmente, y agregan que la reducción y ordenamiento del gasto público son las claves para mantener las cuentas ordenadas.

El tema de la coparticipación sigue siendo un paliativo, pero siempre hablando a largo plazo, ya que para que la Provincia recupere los puntos perdidos debe reformarse la ley de Coparticipación Federal en el Congreso, y otras provincias deben ceder puntos.

Durante 2009 la situación económica bonaerense fue alarmante, tal es así que los rumores sobre la emisión de cuasimoneda comenzaron a circular desde mediados de año. Además, la mayoría de los municipios cerró sus ejercicios con déficit o muy ajustados. Hubo desdoblamiento en el pago de sueldos y aguinaldos y grandes atrasos con los proveedores. Lo cierto es que el presupuesto aprobado para 2010 no prevé una solución para es-tos problemas. Sobre un gasto proyectado de 65.860 millones de pesos, el propio oficialismo estimó un déficit de 5.350 millones, que desde la oposición estiman que terminará escalando al doble.

Por este motivo, el ministro de Economía provincial, Alejandro Arlía, comenzó a trabajar una doble estrategia para conseguir financiamiento extra. Por un lado, la Provincia tiene previsto emitir un bono internacional en marzo, operación que venía trabajando en conjunto con Nación y que se vio suspendida durante un tiempo por la crisis del Banco Central. La segunda parte de la estrategia de financiamiento consiste en replicar una operación que ideó el macrismo y le reportó a la administración porteña cientos de millones, cuando la Casa Rosada le bloqueaba todo acceso al crédito internacional. Se trata de las famosas Letes o Letras del Tesoro, bonos de corto plazo y por montos relativamente pequeños, que permiten sortear las urgencias de liquidez.

La operación en Provincia constará de tres tramos: una letra por 30 millones con vencimiento el 4 de marzo (35 días); otra que vencerá el 29 de abril (91 días), por 30 millones, y una tercera, al 15 de julio (168 días), por otros 20 millones.

La idea del Ejecutivo es absorber mediante este mecanismo un total de 2.500 millones, casi la mitad del déficit proyectado. El mecanismo comenzó a implementarse, llamativamente, durante el mes de enero.

Los economistas que fueron consultados por La Tecla advierten que esta misma operación realizada en marzo hubiera sido mucho más auspiciosa, e indican que la urgencia se debe a la necesidad de la Provincia de absorber liquidez.

La oferta para la adquisición de los valores fue realizada en firme y por intermedio del Sistema de Mercado Abierto Electrónico, entre los que compitieron varios agentes en la oferta de la primera serie, que fue de 80 millones de pesos.

Otro de los recursos a los que la Provincia debió acudir durante el primer mes del año fue el de un préstamo de 215 millones de pesos. El Gobernador consiguió que una serie de bancos ligados al kirchnerismo (Banco Macro, Banco Credicoop, Banco Patagonia, Banco Hipotecario y Banco de La Plata) le dieran un préstamo para que invierta en obras públicas. La tasa de interés será la del Banco Central, más un plus del 4,5 por ciento, y la garan-tía será la coparticipación federal. Lo llamativo es que se trata de un préstamo a muy corto plazo, que prácticamente no alcanza a amortizar en el tiempo los intereses. Los especialistas consultados atribuyen esta maniobra a la necesidad de dinero rápido que tiene la Provincia.

"La Provincia no tiene cómo enfrentar el gasto público, y por eso da manotazos de ahogado a todos los recursos que tiene al alcance", indica José Luis Espert.

Pero esto no es todo, sino que además el Ejecutivo de Scioli recibió hace pocos días un adelanto de coparticipación de alrededor de 200 millones de pesos. Mediante el decreto 75/2010 la presidenta de la Nación, Cristina Kirchner, autorizó el anticipo.

En los considerandos del decreto se advierte que "resulta necesario procurar soluciones inmediatas a las dificultades financieras transitorias por las que atraviesa la provincia de Buenos Aires". Por último, en otra medida para financiarse, Scioli prorrogó la resolución 54/09, cuya vigencia vencía en marzo, que le permite extraer hasta 165 millones de las cajas previsionales de los colegios profesionales de la Provincia. El año pasado el Gobernador había conseguido 111 millones de pesos de las cajas de veterinarios, odontólogos, médicos y farmacéuticos, abogados y escribanos, ingenieros, de ciencias económicas y de los bioquímicos. Scioli también extrae para gastos corrientes los fondos del excedente del Instituto de Previsión Social (IPS), del que utilizó 1.600 millones de pesos el año pasado, pese a la resistencia de los gremios y la oposición.

Han transcurrido apenas unos pocos días de este 2010 y desde el ejecutivo bonaerense empezaron el año con una artillería de medidas para lograr financiamiento.

Los especialistas hablan de un año de recuperación, pero advierten que la Provincia debe ordenar el gasto público y dejar de endeudarse. Las medidas que recomiendan tienen que ver con austeridad en el gasto corriente y una mejor administración de los recursos. Por lo pronto, los números estimados del déficit provincial para 2010 son bastantes disímiles. Desde el Ejecutivo reconocen que la provincia de Buenos Aires podría cerrar el año con 5.500 millones, mientras que los economistas privados hablan de entre 7.000 y 8.000 millones

Comentá la nota