Finalmente la Cámara de Apelaciones confirmó el debate oral para el Rengo Aguilera

Finalmente la Cámara de Apelaciones confirmó el debate oral para el Rengo Aguilera
El tribunal de alzada terminó con la polémica y resolvió ayer que el ex jefe de la barra del Tomba debe sentarse en el banquillo por doble intento de homicidio.
Finalmente, el ex jefe de la barra brava del club Godoy Cruz, Daniel Rengo Aguilera, irá a juicio oral y público por el doble intento de homicidio de Enrique y Jonathan Tello, ocurrido el 15 noviembre del 2010 en el barrio Parque Universitario de Carrodilla, en Luján. Así lo decidió ayer el tribunal de Cámara de Apelaciones, después de que la fiscal especial del caso, Claudia Ríos, finalizara la investigación y la defensa presentara un recurso para evitar este paso procesal.

De este modo, Aguilera, quien se encuentra en una celda de Boulogne Sur Mer desde mayo del año pasado, deberá sentarse en el banquillo de los acusados de una Cámara del Crimen. Fuentes ligadas al expediente señalaron que, con este fallo del cuerpo que integran los jueces Luis Correa Llano, Alejandro José Miguel y Ramiro Salinas, se terminó con la polémica que reinaba en el expediente y es probable que "se busque que el juicio se desarrolle" antes de fin de año.

La fiscal Claudia Ríos tomó contacto con la pesquisa días después de perpetrado el hecho, y Aguilera estuvo prófugo más de seis meses antes de ser atrapado en Capital Federal por estacionar mal un auto en la esquina de calles Rivadavia y Catamarca, el 19 de mayo. Desde ese día, quien era jefe de la parcialidad más violenta del Tomba, permanece detenido por estar sospechado de disparar contra tío y sobrino por causas que aún no son claras.

El camino para que el sospechoso llegara a juicio fue largo. La magistrada lo imputó después de su captura, pidió la prisión preventiva y recién el 27 de junio de este año elevó la causa a debate, requerimiento que fue dictado por la jueza de Garantías Alejandra Mauricio. Sin embargo, los abogados defensores apelaron esa resolución y reclamaron que la Cámara de Apelaciones dictara el sobreseimiento. El tribunal de alzada se tomó más de un mes para definir el conflicto y recién ayer por la mañana se ventiló el fallo definitivo.

La fiscal se basó en la declaraciones de policías y un funcionario judicial –que estuvieron presentes en la escena a pocos minutos de ocurrida la balacera– para solicitar el juicio. La magistrada, tal como explicó en varias oportunidades, tiene comprobada "en modo, tiempo y lugar" la autoría de Aguilera y por eso siempre negó el desarrollo de varias diligencias, como, por ejemplo, la reconstrucción del hecho, la que finalmente se realizó. Tomó como referencia para imputar al Rengo la primeras declaraciones de las víctimas ante el ayudante fiscal Gustavo Jadur y un policía, mientras eran trasladadas en ambulancia luego de recibir balazos en el cuerpo.

Enrique y su sobrino Jonathan acusaron en esa oportunidad a Aguilera de ser el autor de los disparos. Sin embargo, la causa se empantanó cuando declararon en sede judicial y cambiaron drásticamente su versión: aseguraron que Aguilera estaba con ellos y Santiago Fabián Gómez cuando terceras personas les dispararon. Esto fue aprovechado por los abogados defensores, quienes reclamaron la libertad inmediata de su cliente.

Pero una tercera declaración de Enrique Tello volvió a complicar al sospechoso. Después de la detención de Aguilera, Jonathan fue asesinado de un disparo en la cabeza en la puerta de su cada del barrio La Gloria, y esto generó temor en la familia de las víctimas. Algunas versiones sostienen que el joven de 18 años fue ejecutado en venganza de la acusación contra el Rengo, y, ante esto, Enrique se presentó a declarar ante la fiscal y confirmó la primera versión que sostiene a Aguilera como autor de los disparos.

Para los abogados del acusado con prisión preventiva, Omar y Gemina Venier, no se valoraron correctamente las pruebas y basaron su apelación en que "los testigos presenciales afirman contundentemente que Daniel Aguilera no fue quien efectuó los disparos de arma de fuego que impactaron en los Tello". Agregaron, también, que hay en la causa "ausencia absoluta de motivos por los cuales Aguilera quisiera acabar con la vida de la familia Tello", además de "la inexistencia palmaria de rastros materiales que lo vinculen con los hechos". Así, uno de lo casos más complejos de los últimos años llegó a su fin en la instrucción penal primaria. Ahora será cuestión de esperar el juicio para conocer si los testigos confirman lo que declararon ante la fiscal especial.

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Dos versiones de un mismo hecho

La que sostiene la fiscal

Para la líder de la investigación, Daniel Aguilera fue al encuentro de Enrique (35) y Jonathan (18) Tello y disparó contra ellos desde su auto, un VW Golf gris, sobre calle Terrada, a metros con el cruce de Maiztegui, en el barrio Parque Universitario. Lo que sí, los motivos de la agresión no son claros. Claudia Ríos se basó en la confesión que hicieron los heridos ante un funcionario judicial y policías. Señaló en su elevación a juicio que el Rengo disparó y se escapó de la escena en otro vehículo. Luego del homicidio de Jonathan, Enrique Tello ratificó su primera versión después de haber cambiado. Esta fue otra de las claves.

La que asegura la defensa

Para los abogados Omar y Gemina Venier, su cliente transitaba hacia el Cementerio Parque Jardín Mendoza y detuvo su vehículo para charlar sobre unos trabajos de albañilería con Enrique y Jonathan Tello, quienes se dirigían a cosechar cerezas junto con Santiago Fabián Gómez. En ese momento apareció un vehículo pequeño y una persona comenzó a disparar contra ellos, y resultaron heridos los Tello. Aguilera escapó del lugar "por temor" y un amigo que pasaba en moto por allí lo llevó hasta su domicilio. "La totalidad de los testigos así lo acreditaron", señalaron los abogados

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