Los trabajos entraron en el tramo final y serían presentados el 25 de mayo. La ampliación de la vía permitirá llegar desde la 9 de Julio a General Paz y se evitará la bajada en Salguero.
Unos 30 mil autos por día podrán conectar la 9 de Julio con la General Paz. Descongestionará el tráfico en Costanera Norte, de donde se podrá sacar a los camiones y también se descomprimirá Figueroa Alcorta. Es que hay un dato que explica las consecuencias de no haber hecho la extensión años antes. De lunes a viernes ingresan a Buenos Aires entre 52 y 53 mil vehículos por la autopista. Sin embargo, en el regreso a casa por esa misma vía la cifra baja a 30 mil. Muchos evitan la Illia y se lanzan a otras calles alternativas que hacen colapsar el tráfico.
Los trabajos, a cargo de la empresa estatal AUSA, comenzaron en 2010 y tenían como plazo unos 9 meses. La empresa construyó dos kilómetros de extensión, desde la avenida Sarmiento hasta avenida de los Ombúes, paralelo a Lugones, y sólo faltaban los 1.100 metros que conectarían con La Pampa, cuando comenzaron los cruces entre las autoridades nacionales y porteñas, es que había que continuar corriendo el cerco perimetral del Aeropuerto Jorge Newbery, lo que afectaría las torres radiales de alta frecuencia que guían a los aviones. Nación decía que Ciudad se tenía que hacer cargo de las modificaciones, mientras que desde el otro lado consideraban lo contrario. Finalmente hubo acuerdo entre ambas gestiones a fines del año pasado.
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