El imputado dijo que escapó de un control en San Jaime de la Frontera, en 2011, porque el perro antinarcóticos lo intentó morder. Hoy se realizarán los alegatos.
Entre el miércoles y jueves declararon 16 testigos, sobre un total de 19 citados. Entre ellos, gendarmes, funcionarios de la Policía de Entre Ríos y civiles. También declaró el imputado, quien negó los hechos y justificó haberse escapado del control de los gendarmes porque el perro detector de narcóticos habría intentado morderlo.
El 1 de noviembre de 2011, efectivos de Gendarmería realizaban un operativo en la ruta nacional 127, en la localidad del norte entrerriano, cuando el conductor de un Volkswagen Passat azul entregó los documentos solicitados y escapó del lugar. En el camino habría ido arrojando paquetes de marihuana, en un total de 315 (143 kilos), los que fueron encontrados durante los días siguientes. Algunos estaban dentro de un campo y otros en los alrededores de una escuela rural. Luego encontraron el auto, que se hallaba camuflado en un paraje cercano con un doble fondo que habría sido utilizado para esconder los ladrillos de marihuana.
Finalmente, el 5 de noviembre ubicaron al imputado deambulando por la zona del paraje La Hierra luego de haberse mantenido oculto en los campos presuntamente escapando de los fuerzas de seguridad.
Durante el juicio declaró un testigo de procedimiento y vecinos del paraje La Hierra, donde se encontró la droga. En ese sentido, la directora de la escuela rural Nº 16 Granaderos de San Martín y la dueña de una despensa manifestaron que observaron el paso del vehículo y la presencia de una persona desconocida.
Según la investigación, Corbalán habría arrojado los paquetes a 1.000 metros de la escuela y también en un bañado, para después dejar camuflado el auto cerca del establecimiento educativo, pero en un camino distinto al que utilizó para ingresar.
En tanto, los gendarmes que estuvieron a cargo del operativo ratificaron que el imputado se quiso dar a la fuga. También reconocieron una credencial falsa que el hombre habría exhibido, donde decía que era funcionario público de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Presidencia de la Nación. Uno de los gendarmes confeccionó un croquis del lugar del procedimiento, indicando cómo había sido parado el auto y cómo antes de detenerlo había intentado cambiarse de carril para evitar el control.
Corbalán, por su parte, declaró durante dos horas y cuarto y, además de negar los hechos, dijo que había sido golpeado por personal de Gendarmería. Al respecto, este jueves declaró una médica de la fuerza de seguridad que lo había revisado oportunamente, y dijo que no presentaba ningún síntoma de haber sido golpeado, aunque sí raspaduras que habrían sido causadas por las malezas.
Hoy desde las 9.30 serán los alegatos del fiscal José Ignacio Candioti y posteriormente del defensor Edelmiro Díaz Vélez. Después se le dará al procesado la posibilidad de decir sus últimas palabras. Más tarde se daría a conocer la sentencia.
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